ANTROPOLOGÍA
|
PROGRAMACIÓN
|
||||

"Es
evidente que todas las ciencias se relacionan en mayor o menor grado con la
naturaleza humana, y que aunque algunas parezcan desenvolverse a gran distancia
de ésta regresan finalmente a ella por una u otra vía. Incluso las matemáticas,
la filosofía natural y la religión natural dependen de algún modo de la ciencia
del hombre pues están bajo la comprensión de los hombres y son juzgados según
las capacidades y las facultades de éstos". (David Hume)
El conocimiento del ser humano no es hoy tarea exclusiva
de una disciplina científica particular, ni siquiera de la Antropología, sino
que hay que entenderlo como una empresa interdisciplinar en la que convergen tanto
los saberes de carácter social y humano como la aplicación al ámbito de lo
humano de algunas ciencias naturales. De ahí la necesidad de añadir que lo
específico de la Antropología consiste en combinar en una sola disciplina los
enfoques de todas las demás; su criterio diferenciador es su perspectiva
global, comparativa y multidimensional.
Si el objeto de la Antropología es el estudio del hombre
en toda su complejidad, en la multiplicidad de sus aspectos, en la pluralidad
de sus modos de ser y de estar y en los cambios históricos de sus opciones de
vida, de la amplitud de esta tarea dan cuenta las cada vez más numerosas ramas
a las que los estudios antropológicos se orientan y que incluyen tanto el
análisis del hombre como especie, cuanto la evolución estructural de lo humano
a lo largo de su existencia.
La Antropología como ciencia del hombre en general ha de
mantenerse abierta para ir incluyendo en su campo de estudio los nuevos modos
de manifestarse lo humano en las sociedades complejas postindustriales. Por
ello, limitarse a las aportaciones tradicionales y clásicas de los estudios
antropológicos, sería dar la espalda a la propia especifidad de la
Antropología, a saber, el hombre real que se va constituyendo como humano,
históricamente, al producir su cultura. Es este enfoque de totalidad y la
perspectiva integral lo que convierte a la Antropología en un saber de especial
interés para el alumnado de Bachillerato y, especialmente, para la modalidad de
Humanidades y Ciencias Sociales.
Ahora bien, convertir el campo de estudio de la
Antropología en una asignatura para el Bachillerato, exige
tener en cuenta de manera fundamental las finalidades que ha de cumplir y las
capacidades que su estudio contribuye a desarrollar en el alumnado. Para ello,
no sólo conviene analizar cuáles de los contenidos que las distintas ramas de
la Antropología abordan pueden ser más relevantes, sino también cuál podría ser
el enfoque pertinente.
Una especie de Antropología general, entendida como
síntesis armónica e integradora de diversas aportaciones sobre el hombre,
implica ya un enfoque filosófico si no quiere correr el riesgo de quedarse en
una amalgama de datos. Para alcanzar una dimensión explicativa sus análisis han
de tomar siempre como referencia el material aportado por las diversas ramas de
los estudios de antropología, pero es la Filosofía la que ha de proporcionar
las claves que introduzcan las conexiones internas entre los diversos
materiales antropológicos y que permitan la interpretación y crítica de esos
materiales.
Desde este punto de vista, la asignatura no puede
contentarse con analizar las formas particulares de la cultura; busca una
visión sintética que las incluya y las organice en una consideración total y
multidimensional y no meramente unificadora, por los riesgos de simplificación
que conlleva.
En cuanto a los contenidos, la amplitud y variedad de
temas que pueden incluirse en un programa que se haga cargo de las aportaciones
de la Antropología podría ser inabarcable. Es preciso, por tanto, seleccionar
aquellos que contribuyan de mejor modo a los objetivos propuestos, los que más
se adecuen a los intereses académicos y profesionales del alumnado y que puedan
complementar y profundizar cuestiones que los alumnos ya han tratado en otras
materias de su modalidad muy relacionadas con la Antropología: Filosofía,
Sicología, Economía, Historia, Sociología o Historia del Arte. En este sentido,
es necesario poner de manifiesto la perspectiva interdisciplinar de la materia,
puesto que la reflexión ha de atender a la unidad sistemática:
biológica-ecológica-cultural. Ello implica el recurso a las aportaciones de la
mayor parte de las ciencias con las que el alumno ha entrado en contacto a lo
largo del bachillerato y presenta facilidades para el trabajo conjunto con otras
materias.
Finalmente, es de destacar la pertinencia del estudio de
esta materia para los alumnos de la modalidad de Humanidades y Ciencias
Sociales por su conexión con los campos profesionales y académicos a los que va
ligada. La importancia que la Antropología tiene en relación con los estudios
tradicionales de Arqueología, Lingüística, Sociología, Psicología, etc. se
complementa, en la actualidad, con la que sus investigaciones adquieren en la
resolución de problemas prácticos referidos a relaciones humanas, salud,
bienestar, vivienda, educación, etc., desarrollando un espacio propio de
antropología aplicada.
1. Adquirir
una visión científica de las características del ser humano en su realidad
biocultural, teniendo en cuenta tanto la constitución y evolución de su
naturaleza como el desarrollo de sus culturas.
2. Conocer
y valorar las causas de las semejanzas y diferencias raciales, étnicas,
lingüísticas, sexuales, religiosas y culturales, en un mundo cada vez más
intercomunicado, donde la supervivencia de la especie exige tanto el
reconocimiento de la igualdad como el de las diferencias.
3. Analizar
los procesos y estructuras que conforman la naturaleza y las culturas humanas,
a fin de entenderlos y estar en mejores condiciones para controlarlos
responsablemente.
4. Adoptar
un punto de vista reflexivo e integrador de las aportaciones conceptuales de
los diversos campos de la Antropología con el fin de adquirir una comprensión
global de lo humano, tanto en relación con lo que tiene de común como en las
diferencias o en los cambios.
5. Adoptar
frente a la diversidad humana y cultural una perspectiva abierta que ayude a
superar el etnocentrismo espontáneo sin caer en el relativismo extremo,
favoreciendo una comprensión de lo humano que permita relacionarse con los
otros de forma responsable y libre de prejuicios.
6. Interesarse
por el reconocimiento del “otro” en cuanto “otro”, de modo que dicho
reconocimiento se manifieste en actitudes de tolerancia hacia otras formas de
humanidad y crezca la disposición al diálogo de civilizaciones.
7.
Comprender lo específico de los estudios antropológicos y aplicar las
aportaciones teóricas al análisis del entorno, con el fin de mejorar su
conocimiento y valoración del patrimonio cultural de Andalucía.
8.
Relacionar las aportaciones de la Antropología con los problemas prácticos que
el mundo contemporáneo tiene planteados (desigualdad, subdesarrollo, racismo,
sexismo, guerras, crisis ecológica, integrismos, etc.) con el fin de valorar
críticamente las realidades del mundo actual y participar de forma solidaria en
el desarrollo y mejora del entorno social.
1. LA
ANTROPOLOGÍA COMO CAMPO DE ESTUDIO:
1.1. Características, objeto y
método de los estudios antropológicos.
1.2. Principales ramas de la
Antropología.
1.3. Relaciones de la
Antropología con otras ciencias humanas.
2. ANTROPOLOGÍA
BIOLÓGICA:
2.1. La evolución biológica y el origen del hombre:
principales fases del proceso de hominización.
2.2. La influencia de los factores biológicos,
ecológicos y culturales en la evolución humana.
2.3. El polimorfismo racial. Las razas como poblaciones.
Raza y cultura, herencia y medio. El racismo.
3. ANTROPOLOGÍA
SOCIOCULTURAL:
3.1. La cultura como clave de la sociedad humana.
Diversidad y unidad en la cultura. Los grandes periodos de la evolución
sociocultural: paleolítico, neolítico, la revolución urbana, la sociedad
industrial. El cambio cultural.
3.2. La organización tecnoeconómica: ecosistema y
producción. Tecnología. Modos de producción. Regulación demográfica. Relaciones
de producción. Tipos de intercambio.
3.3. La organización sociopolítica: parentesco,
matrimonio y familia. Sexualidad humana y género. La política en las sociedades
preestatales. La política del Estado.
3.4. Organización axioideológica: Mito, rito, magia y
religión. El arte y sus implicaciones socioculturales. El saber, la educación y
la formación de la personalidad.
4. ANTROPOLOGÍA
FILOSÓFICA:
4.1. La específica estructura del ser humano:
indeterminación y libertad (posibilidad, diversidad y cambio). La dimensión
temporal de la vida humana: tiempo, vida e historia.
4.2. La persona humana. Las imágenes del hombre desde
diversos planteamientos.
4.3. Sobre la incomensurabilidad de las culturas: la historicidad
de las concepciones del hombre y de la cultura, entre el etnocentrismo y el
relativismo. Identidad y diferencia: el reconocimiento de la alteridad.
1.
Relacionar informaciones diversas para explicar las características que han
llegado a configurar lo humano, ponderando la importancia de los factores
biológicos, ecológicos y culturales sobre el fundo de unas constantes
universales de la especie y de las variantes de las poblaciones.
Se trata de comprobar con este criterio que el alumno/a
conoce los aspectos básicos de la evolución, identifica los diversos tipos de
factores presentes en los procesos de hominización, su interacción e influencia
relativa en la conformación de lo específicamente humano. Asimismo, ha de poder
explicar las diferencias y variaciones que se producen a través de la forma en
que interaccionan los factores físicos y culturales.
2.
Identificar y explicar los diversos elementos y estructuras que conforman una
cultura, atendiendo a sus interrelaciones y a los procesos por los que se
mantiene, cambia y se difunde.
Este
criterio hace referencia a la capacidad del alumno/a para dar cuenta de
aspectos parciales de una realidad sociocultural (los componentes más
relevantes de los diversos niveles de organización), los mecanismos de
transmisión de una generación a otra y los que explican sus cambios. Asimismo,
se trata de comprobar la capacidad adquirida para integrar los diversos
elementos en una concepción global de la cultura.
3. Utilizar los
conceptos científicos sobre población y procesos genéticos para dar cuenta del
polimorfismo de la especie humana, desmontando los prejuicios raciales a través
del análisis de las raíces socioculturales de las eventuales diferencias
psíquicas e intelectuales.
Este
criterio trata de comprobar que el alumno/a conoce y sitúa en sus justos
términos las causas del polimorfismo humano, atendiendo tanto a los factores
naturales (genéticos, climáticos, etc.) como a los culturales, y que utiliza
dichos conocimientos para revisar críticamente las posiciones racistas o la
pseudocientificidad de las correlaciones entre inteligencia y tipo de
población.
4.
Analizar y comparar, en relación con
algún elemento concreto del ámbito sociocultural, diversas formas culturales
históricas, estableciendo las posibles causas de las semejanzas y diferencias,
y adoptando un punto de vista transcultural que supere o reduzca prejuicios
etnocéntricos.
Se trata de comprobar la capacidad del alumno/a para
utilizar procedimientos de comparación objetiva entre diversas culturas, así
como la apertura a la comprensión de modos diferentes de vida, mostrando en sus
análisis y valoraciones actitudes tolerantes y posiciones de sano relativismo.
5.
Describir y explicar mediante el vocabulario adecuado, y desde diversas
perspectivas, algún elemento cultural de ámbito cultural (ritos, fiestas,
etc.), buscando una comprensión lo más integradora posible.
Este criterio de evaluación hace referencia a la
capacidad de discriminar entre diversos modos de explicación, contrastando de
forma crítica diversas interpretaciones que pretendan dar cuenta de un hecho
cultural determinado, evitando los reduccionismos y las simplificaciones.
6.
Planificar y elaborar algún pequeño trabajo de investigación, de forma
individual o en grupo, sobre algún elemento o aspecto cultural peculiar de su
entorno.
Este criterio trata de comprobar el conocimiento
adquirido sobre los métodos de trabajo y las diversas técnicas que pueden
utilizarse para describir e interpretar los hechos de estudio antropológicos:
desde la recogida de datos a través de entrevistas, cuestionarios, encuestas,
etc., sobre la base de la observación participante, a la elaboración teórica de
la información recogida, proponiendo hipótesis explicativas, haciendo síntesis
comparativas, etc.
7. Debatir
sobre problemas prácticos actuales referidos a las relaciones entre culturas, a
modos de vida, etc. con el vocabulario técnico adecuado y contrastando
argumentos que se apoyen en las aportaciones teóricas estudiadas.
Este
criterio trata de evaluar la capacidad del alumnado para interesarse y abordar
en su discusión los graves problemas prácticos que el mundo actual tiene
planteados, aplicando a dicho debate los conocimientos adquiridos, confrontando
posiciones diversas, expresando las suyas propias y mostrando atención a las de
otros. Asimismo, permite comprobar la adquisición de actitudes abiertas,
tolerantes y respetuosas con los otros en el debate entre etnocentrismo,
relativismo, pluralismo, etc.
8.
Establecer relaciones entre contenidos e informaciones diversas sobre la especifidad
del ser humano y los diversos modos en los que históricamente se ha pensado
como persona, con el fin de elaborar síntesis comprensivas e integradoras a
partir de lo tratado en los diversos temas.
Este criterio hace referencia a la capacidad de adoptar
un punto de vista filosófico en relación con el ser humano, a partir de la
contrastación e interrelación de informaciones procedentes de los diversos
campos antropológicos, para integrar dichas aportaciones y adquirir una
comprensión global que le permita reflexionar sobre las cuestiones relativas a
la identidad humana, al reconocimiento de la diferencia, etc.