ANTROPOLOGÍA

CAMPO DE ESTUDIO

Programación

Campo de Estudio

Antropología Biológica

Antropología Sociocultural

Antropología Filosófica

Recursos Didácticos

1. Introducción

2. Características, objeto y método de los estudios antropológicos

3. Principales ramas de la Antropología

 4. Relaciones de la Antropología con otras ciencias humanas

 

 

“La investigación sobre el terreno es para la antropología lo que la sangre de los mártires para la Iglesia” (C.G. Seligman).

 

 

 
Introducción

 

Desde tiempos remotos, viajeros, historiadores y eruditos han estudiado y escrito sobre culturas de pueblos lejanos. El historiador griego Herodoto describió las culturas de varios pueblos del espacio geográfico conocido en su tiempo; interrogó a los informantes clave, observó y analizó sus formas de vida —al igual que los antropólogos modernos—, e informó sobre las diferencias existentes entre ellas, en aspectos tan importantes como la organización familiar y las prácticas religiosas. Mucho más tarde, el historiador romano Tácito, en su libro Germania (hacia el 98 d.C.), reseñó el carácter, las costumbres y la distribución geográfica de los pueblos germánicos.

En el siglo XIII, el aventurero italiano Marco Polo viajó a través de China y otras zonas de Asia, aportando con sus escritos una información muy amplia sobre los pueblos y costumbres del Lejano Oriente.

Durante el siglo XV se exploraron nuevos campos de conocimiento debido al descubrimiento por los exploradores europeos de los diferentes pueblos y culturas del Nuevo Mundo, África, el sur de Asia y los Mares del Sur, que dio como resultado la introducción de ideas revolucionarias acerca de la historia cultural y biológica de la humanidad.

A lo largo del siglo XVIII, los estudiosos de la Ilustración francesa, como Anne Robert Jacques Turgot y Jean Antoine Condorcet, comenzaron a elaborar teorías sobre la evolución y el desarrollo de la civilización humana desde sus albores. Estos planteamientos antropológicos y filosóficos chocaban con el relato bíblico de la creación y con los dogmas teológicos que afirmaban que determinadas culturas y pueblos no occidentales habían caído en desgracia divina y, por ello, habían degenerado hacia una situación denominada peyorativamente ‘primitiva’.

El hallazgo de un fósil en Neandertal (Alemania) en 1856 y los restos del hombre de Java (Homo erectus) en la década de 1890, proporcionaron pruebas irrefutables del larguísimo proceso de evolución del hombre. En la abadía Boucher de Perthes (véase Jacques Boucher), en las proximidades de París, se descubrieron también diversos utensilios de piedra que corroboraron que el proceso evolutivo de la prehistoria humana tal vez se remontara a cientos de miles de años atrás. Desde un principio, la arqueología se convirtió en una compañera inseparable de la emergente disciplina antropológica.

La antropología surgió como campo diferenciado de estudio a mediados del siglo pasado. En Estados Unidos, el fundador de dicha disciplina fue Lewis Henry Morgan, quien investigó en profundidad la organización social de la confederación iroquesa (véase Confederación iroquesa). Morgan elaboró en su estudio La sociedad primitiva (1877) una teoría general de la evolución cultural como progresión gradual desde el estado salvaje hasta la barbarie (caracterizada por la simple domesticación de animales y plantas) y la civilización (iniciada con la invención del abecedario). En Europa, su fundador fue el erudito británico Edward Burnett Tylor, quien construyó una teoría sobre la evolución del hombre que prestaba especial atención a los orígenes de la religión. Tylor, Morgan y sus contemporáneos resaltaron la racionalidad de las culturas humanas y argumentaron que en todas las civilizaciones la cultura humana evoluciona hacia formas más complejas y desarrolladas.

A mediados del siglo XIX se crearon, además, importantes fundaciones de arqueología científica, sobre todo a cargo de arqueólogos daneses del Museo Nacional de Antigüedades, Septentrionales en Copenhague. A partir de unas excavaciones sistemáticas llegaron a descubrir la evolución de los utensilios y herramientas durante la edad de piedra, la edad del bronce y la edad del hierro. El fundador de la escuela funcionalista de antropología, Bronislaw Malinowski, afirmaba que las organizaciones humanas debían ser examinadas en el contexto de su cultura y fue uno de los primeros antropólogos en convivir con los pueblos objeto de su estudio, los habitantes de las islas Trobriand, cuya lengua y costumbres aprendió para comprender la totalidad de su cultura.

La antropología aplicada nació en el siglo XIX con organizaciones como la Sociedad Protectora de los Aborígenes (1837) y la Sociedad Etnológica de París (1838). Estas instituciones se preocuparon por despertar en Europa una conciencia contraria al tráfico de esclavos y a la matanza de pueblos indígenas americanos y australianos.

 

 
Características, objeto y método de los estudios antropológicos

 

La antropología ("anthropo", hombre, y "logía", "ciencia") es una ciencia que estudia al hombre en su totalidad, incluyendo los aspectos biológicos y socio-culturales como parte integral de cualquier grupo y/o sociedad. 

Su objeto de estudio es compartido con otras ciencias como la biología, la psicología, la historia, la economía o la política, entre otras. Sus interrogantes se centran en el hombre como miembro del reino animal y en su comportamiento como ser social. 

La antropología se clasifica en varias ramas. El esquema más clásico la divide en antropología física, antropología biológica, antropología sociocultural, arqueología y lingüística.

Con el tiempo se han desarrollado nuevas especialidades cada vez más centradas en problemáticas determinadas, tales como antropología urbana, médica, etnobotánica o etnomusicología, entre otras.

Se han producido muchas controversias sobre el carácter científico de la antropología así como sobre su posición con respecto al resto de las ciencias. Para algunos por ejemplo la arqueología es considerada una rama de la antropología, en cambio para otros no lo es. Cada una de estas discusiones se centra en la naturaleza misma  de la antropología, que por su extenso campo de acción permite variadas formas de pensamiento.

La antropología se suele identificar con la excavación de restos humanos y arquitectónicos, confundiéndola así con la arqueología, que no es más que uno de sus subcampos. También se asocia con el estudio de culturas “primitivas” porque sus formulaciones son producto de una situación histórica determinada, el colonialismo. Por esto, muchos autores expresan que la antropología es hija del colonialismo. Sin embargo, en décadas recientes, los antropólogos y antropólogas han desarrollado intereses más amplios, estudiando también subculturas dentro de las sociedades más industrializadas, con una metodología determinada.

La diferencia de la antropología con otras disciplinas dentro de las ciencias sociales es su carácter global y comparativo. Como resultado de su experiencia intercultural, los antropólogos han desarrollado investigaciones que permiten comprender los fenómenos culturales de otras culturas y la propia.  Por ello, el conocimiento antropológico desarticula aquellas ideas y teorías basadas en nociones etnocentristas y construcciones estrechas del potencial humano, y posibilita a través de la investigación el comprender los orígenes de la desigualdad social en forma de racismo, sexismo, explotación, pobreza y subdesarrollo.

Una parte más compleja de la antropología es la etnología, la cual realiza estudios comparados de los pueblos con características diferentes. En su aspecto teórico se dedica al problema de explicar las semejanzas y diferencias que se encuentran en estas culturas incorporando nuevas perspectivas y marcos teóricos, como por ejemplo el papel del individuo en la sociedad y la relación de la personalidad en relación con esta sociedad. 

¿Qué hacen los antropólogos?

·         Los antropólogos hacen etnografías.

·         Las etnografías son estudios sistemáticos de cualquier actividad o hecho humano, como el sexo, la muerte, o la producción de bienes.

·         Las etnografías se basan en la observación participante, que significa participar de estos hechos hasta que adquieran significado. Ese significado es la cultura.

·         Así el sexo se comprende dentro de las relaciones de pareja y familiares, la muerte dentro de la religión, o la producción dentro de la economía.

Cosas que se dicen de los antropólogos

·         Los antropólogos desentierran huesos

·         Los antropólogos miden cráneos

·         Los antropólogos se van a estudiar pueblos extraños

·         Los antropólogos son románticos, soñadores e idealistas: pero no sirven para nada.

Cosas que no se saben de los antropólogos

·         Los antropólogos médicos encontraron las vías de transmisión del SIDA.

·         Los antropólogos del desarrollo han conseguido cambiar los planes desarrollistas por desarrollo sostenido.

·         Los antropólogos urbanos son responsables de reordenamientos como los de la Barcelona olímpica o de los realojamientos de Palomeras en Madrid.

·         Los antropólogos aplicados han creado políticas públicas para absorber la inmigración y combatir el racismo.

·         Los antropólogos industriales llevan desarrollando los recursos humanos en las empresas desde los años treinta.

·         Los antropólogos culturales han logrado que muchas culturas hayan encontrado su lugar en la globalización sin ser destruidas.

·         Los antropólogos de empresa son clave para entender las relaciones dentro de las empresas y el comportamiento de los mercados y consumidores fuera de ellas.

 

 
Principales ramas de la Antropología

 

La antropología se divide en dos grandes campos: la antropología física, que trata de la evolución biológica y la adaptación fisiológica de los seres humanos, y la antropología social o cultural, que se ocupa de las formas en que las personas viven en sociedad, es decir, las formas de evolución de su lengua, cultura y costumbres.

Según Marvin Harris podemos dividir a la antropología en las siguientes ramas:

 

ANTROPOLOGÍA CULTURAL

ARQUEOLOGÍA

LINGÜÍSTICA ANTROPOLOGICA

ANTROPOLOGÍA FÍSICA O BIOLÓGICA

Antropología aplicada: estudia y hace propuestas para solucionar problemas prácticos.

Arqueología histórica: estudia las culturas del pasado reciente por medio de una combinación de documentos y excavaciones.

Lingüística histórica: reconstruye los orígenes de lenguas específicas y de las familias de lenguas.

Primatología: estudia la vida social y biológica de los primates.

Antropología Médica: estudia los factores biológicos y culturales de la salud y en la enfermedad y el tratamiento del enfermo.

Arqueología Industrial: usa técnicas de la arqueología histórica para centrarse en factorías e instalaciones industriales.

Lingüística descriptiva: estudia la sintaxis y gramática de las lenguas.

Paleontología Humana: estudia los restos fósiles de homínidos.

Antropología Urbana: estudia la vida en la ciudad.

Arqueología contractual: lleva a cabo encuestas arqueológicas para la defensa del medio ambiente y los lugares históricos.

sociolingüística: estudia el uso actual de la lengua en la comunicación cotidiana.

Antropología Forense: indentifica a las víctimas de asesinatos y accidentes.

Antropología del desarrollo: estudia las causas del subdesarrollo y del desarrollo entre las naciones menos desarrolladas.

 

 

Genética de las poblaciones: estudia las diferencias hereditarias en las poblaciones humanas.

 

 

 

Relaciones de la Antropología con otras ciencias humanas

 

 

Las visiones estáticas de la realidad son incompletas y las dinámicas pueden ser tan poco fiables como las exageraciones del evolucionismo unilineal o del difusionismo extremo, que se suelen englobar bajo el nombre de escuelas historicistas. La desconfianza hacia el historicismo no era por ser historia, sino por ser mala historia, la llamada historia conjetural que se basaba enteramente en suposiciones no comprobadas, y muchas veces imposible de comprobar.

Sin embargo, la Historia está muy cerca de la Antropología, o, en todo caso, y en el mundo actual, es una de sus fuentes indispensables. ¿En qué se diferencian, pues, ambas disciplinas? La Historia investiga los hechos del pasado en documentos principalmente escritos, mientras la Antropología por su parte se interesa por los del presente, obteniendo sus datos a través del conocimiento directo de la realidad social. Tradicionalmente, la primera se centra en los hechos singulares de una sociedad concreta; por el contrario, la segunda se interesa más por las instituciones y principios que rigen la vida social. Pero esta distinción está perdiendo validez; porque la Historia es cada vez más Historia Social, y la Antropología generaliza desde las sociedades concretas que estudia, de las que necesita conocer ineludiblemente su pasado escrito.

La vieja Europa ha perdido el monopolio de su historia y hoy todas las sociedades tienen la suya propia. Los aún considerados salvajes y primitivos forman parte del bloque de países del Tercer Mundo, que tienen su asiento en la ONU, donde discuten en plano de igualdad con sus antiguos protectores. Ante esta nueva situación cabe preguntarse: ¿se ha quedado la Antropología sin su sujeto objeto de estudio? La respuesta es no; porque éste se ha ampliado a otro tipo de sociedades desde hace algún tiempo: Arensberg y Kimball hicieron un ensayo en Irlanda al final de los años treinta; Pitt-Rivers inició los estudios del área mediterránea en un pueblo español por los años cincuenta; Redfield se dedicó a las sociedades campesinas de Iberoamérica; mas una pléyade de seguidores que continuaron por estos caminos.

Por otra parte, el moderno proceso de urbanización ha quebrado la integridad de las pequeñas comunidades, y aquí también el ámbito de los estudios antropológicos se ha ido transfiriendo a nuevas zonas de interés.

Cada día toman más impulso los estudios de áreas urbanas, de los que Lewis dio una original versión a finales de la década de los años cincuenta. Este autor se centra en la descripción de una familia única, pero representativa de un barrio o un grupo social ciudadano. Este proceso ha conducido a un acercamiento de la Antropología y la Sociología, haciendo sus relaciones más estrechas y sus diferencias más de grado y de técnicas concretas de investigación que de especie y método.

Tradicional mente se distinguían estas dos ciencias sociales en una serie de puntos: 1 ) Los antropólogos suelen trabajar en pequeñas comunidades, que les son poco familiares en cuanto a idioma, costumbres y maneras de pensar se refiere; mientras que los sociólogos estudian sociedades más complejas, con las que comparten el idioma y algunas de sus categorías y conceptos básicos. 2) La Sociología se preocupa principalmente de las relaciones sociales y la Antropología está interesada en temas como las creencias, los valore y otras manifestaciones culturales. 3) Fina1mente el sociólogo suele interesarse por problemas particulares de una manera extensiva y recoge su material con las técnicas adecuadas a ello, encuestas cuantificables principalmente, mientras tras que el antropólogo estudia la pequeña comunidad objeto de su investigación como un todo y de manera intensiva, basándose para la recogida de sus datos en técnicas cualitativas de observación, el trabajo de campo.

 

Antropología y “nueva Historia”

Bajo el término "la nueva historia" se vienen colocando desde hace unos diez años los más diversos contenidos: a el se han acogido los antropólogos, los historiadores de mentalidades, los de la cultura material, En puridad, esta nueva historia es una ampliación del territorio de lo que llamamos historia, que va hasta la cultura como práctica, como repertorio de pautas de comportamiento, a su condicionamiento material, a sus representaciones mentales (...).

Y aquí nace esa historia nueva que no puede separarse de la historia de lo cotidiano. ¿Cómo vivieron aquellos hombres, todos, puesto que todos protagonizaron la historia?, ¿Cómo trabajaban?, ¿Cómo eran sus casas?, ¿Cómo se alimentaban o se divertían, cuáles eran sus fiestas?, ¿Cómo amaban, en qué soñaban, cómo enfermaban y morían, puesto que hay que morir?, Sin embargo, hay que estar en guardia frente a un nuevo peligro de "atomización" de la historia. Por eso el profesor Le Goff, uno de los mayores promotores de "la nueva historia" ha señalado que "toda forma de historia nueva no puede ser sino una forma de historia total, aunque se ponga la etiqueta de parcial o sectorial" (...) O en términos más científicos, se trata de una simbiosis que puede 1lamarse antropología histórica, del que un importante ejemplo es la obra de Julio Caro Baroja.

(M, TUÑON DE LARA, Por Qué la Historia, Salvat Editores, Colección TC n. 13.)

 

 Se ha visto ya lo que no es la Antropología dentro de algunas ciencias sociales, con lo que su silueta ha quedado recortada a contraluz. Siguiendo por este camino, conviene delimitarla también con respecto a otras ciencias que tratan del hombre, para así tener su perfil completo en negativo, antes de decir lo que sí es.

Para empezar, la Psicología se dedica al estudio de la naturaleza de la mente y la conducta humanas, pero centrándose en las experiencias y procesos individuales, aunque éstos se deben considerar en el marco de las relaciones sociales en que se desarrollan, y la Antropología se interesa principalmente por esas relaciones y los valores que las subyacen, que son el marco de la Psicología.

Según el significado etimológico de la palabra, la Antropología es la ciencia del hombre, pero esta especie de compendio de humanidades resulta un objetivo demasiado amplio para una disciplina concreta. No obstante, así fue como surgió: para estudiar el ser humano -de todas las sociedades y épocas- en los más diversos campos donde se desarrolle o refleje su actividad, desde el punto de vista físico hasta el socio-cultural. Su repertorio de temas era tan diverso que poco a poco, y por razones metodológicas, fue perdiendo en variedad de contenidos lo que ganaba en profundidad de los que permanecían bajo su dominio.

Los contenidos que iban escapando de la Gran Antropología pasaban a constituirse en el objeto de antropologías especializadas, donde se afinaba su metodología, su análisis y su coherencia interna. ¿Cuáles son estas disciplinas y de qué tratan?

La Antropología física estudia al hombre como un organismo vivo y el sitio que le corresponde dentro del esquema general de la evolución biológica de las especies animales. Sus temas más importantes hacen referencia a la clasificación y características de las primeras formas humanas, a las diferencias físicas que se dan entre las distintas razas de nuestra especie, a la transmisión genética de estos caracteres y a las adaptaciones y reacciones fisiológicas a los distintos medios geográficos en que habita el hombre. Al estar tan íntimamente conectado todo ello con las ciencias biológicas, de hecho la Antropología física se considera como una de ellas.

La Antropología arqueológica se dedica a estudiar los restos de las primeras actividades humanas. A través de la búsqueda, la identificación, la clasificación y la comparación de huesos, objetos manufacturados y ruinas, trata de conocer y fechar las formas de vida del hombre en un pasado del que no hay datos escritos.

Esta rama del saber forma hoy parte de las disciplinas históricas. La Antropología lingüística es el conjunto de estudios sobre el lenguaje en cuanto indicador de las clasificaciones verbales de una cultura determinada, los criterios de aplicación de cada uno de los términos usados por los miembros de una cultura, la covariación entre la diversidad del lenguaje y la estructura social y la correlación entre el lenguaje como sistema y la cultura como producto característico de determinada sociedad.

Tan antigua como la Filosofía, y formando parte de ella, está la llamada Antropología filosófica, que considera al hombre en su ser esencial, en su puesto en el cosmos y en su destino último; siendo, o debiendo ser, esta disciplina el lazo de unión entre las ciencias positivas del hombre y la metafísica, extrayendo sus datos de las primeras para elaborar el todavía inconcluso concepto de hombre.

Quedan por último dos ciencias que con frecuencia se confunden, o se usan como sinónimos: la Etnografía y la Etnología. La primera se ocupa de efectuar, compilar y evaluar las observaciones directas del comportamiento habitual en una sociedad particular. Son descripciones científicas, de culturas, de las que los relatos de viajes serían Su antecedente. La Etnología es el estudio comparado de las culturas contemporáneas, aunque en algunos países se emplea con el mismo sentido que el de Antropología, y algunas veces se confunde con el estudio de las razas; esto porque antes se tomaba como unidad comparativa la raza, el pueblo («etnos»), en vez de las culturas.

 

 

ANTROPOLOGÍA SOCIO-CULTURAL

ANTROPOLOGÍA BIOLÓGICA

ARQUEOLOGÍA

Sociología.

Historia.

Psicología.

Linguística.

Botánica.

 

 

Anatomía comparada.

Zoología.

Taxonomía.

Medicina.

Anatomía.

Genética.

Fisiología.

 

Geografía.

Geología.

Historia.

Paleontología.

Mineralogía.

Tafonomía.

Astronomía.