
Durante
la segunda mitad del siglo XX, la etnología (que hoy
se suele conocer como antropología cultural) comenzó
a relacionar su campo de estudio con el de la antropología
social, desarrollada por los científicos británicos
y franceses. En un breve periodo se debatió intensamente
si la antropología debía
ocuparse del estudio de los sistemas sociales o del análisis
comparativo de las culturas. Sin embargo, pronto se llegó
a la conclusión de que la investigación
de las formas de vida y de las culturas casi siempre están
relacionadas, de donde procede el nombre actual de
antropología
sociocultural.
¿Cómo
se concreta en la Antropología ese difuso interés
por «los
otros»
del que ya hemos hablado? Lo que de esos «otros»interesa es precisamente su
diferencia, pero ésta solo podráapreciarse
en su justo valor cuando se establezca una base de comparación
común. Y esta base común
se va a encontrar en la consideración de que tanto
«el los»como nosotros somos una misma
cosa: culturas. La respetuosa concesión del rango
de «cultura» para las organizaciones sociales
ajenas a la nuestra es lo que se llama relativismo cultural. La Antropología
fija, pues, el objeto de su estudio, y bien puede llamarse a partir de este
momento Antropología cultural.
Pero, ¿qué
es la Antropología cultural? Cualquier definición
de la misma puede servir como respuesta y he aquí
una que sería de aceptación
bastante general: «La Antropología
cultural pretende llegar a entender y explicar la diversidad de la conducta
y de las obras humanas mediante el estudio comparativo de las formas de vida,
de la estructura social, de las creencias y de los medios de comunicación
simbólica en la más amplia
gama posible de sociedades». De
acuerdo con esto, las formas de vida, la estructura social, las creencias y
los medios de comunicación simbólica
son los cuatro grandes apartados objeto de la Antropología.
Pero ¿qué
temas componen cada una de estas ramas y cómo se articulan
entre sí?
Las formas de vida son
los procedimientos por los cuales una sociedad asegura su subsistencia, mediante
su adaptación al medio físico
en que se desarrolla y los intercambios que realiza con otras sociedades para
suplir lo que le falta.
La estructura social
se constituye en base a un orden y un control
sociales. El orden establecido abarca todas las relaciones sociales que están
institucionalizadas, aquellas que mantienen los individuos normalmente en tanto
que miembros de determinados grupos sociales: el la familia, la vecindad, la
ocupación, las clases sociales y otros. La organización
política y el ejercicio del poder dentro de ellas,
los sistemas jurídicos a que da lugar y las sanciones
que los mantiene forman el control social.
Las
sanciones se basan en las normas, éstas en los valores
y ambos nacen de las creencias. Estas últimas
son los principios fundamentales comunmente aceptados por los miembros de cualquier
sociedad. Principios que la religión sacraliza y articula,
el ritual mantiene y refuerza, la magia manifiesta y controla, el mito legitima
y explica y los mundos simbólicos del lenguaje, el
arte y el folklore expresan y recuerdan. Todos estos aspectos de las creencias
constituyen los medios de comunicación
simbólica que necesita el hombre para vivir
en sociedad.
Por
tanto, el objeto de estudio de la Antropología, fragmentado
en estos cuatro grandes apartados, es lo que se llama cultura, pero en
un significado distinto al del uso corriente de esta palabra. Hace más
de un siglo, Tylor dio una definición de cultura,
todavía válida:
es el complejo conjunto que incluye conocimientos,
creencias, arte, moral, derecho, costumbres y cualesquiera otras actitudes y
hábitos adquiridos por el hombre en tanto que miembros
de una sociedad.
Los
variados temas que conforman una cultura son también
objeto de otras ciencias. Lo que da a la Antropología
su personalidad distintiva es la forma de abordarlos, y su meta, que es una
nueva visión del hombre más
comprensiva, abarcadora, universal. Para alcanzar esta meta estudia cualquier
aspecto concreto desde una perspectiva de conjunto, compara cada fenómeno
con sus equivalentes en otras culturas y trata mas de buscar los significados
que de conocer los hechos. La delimitación final de
esta ciencia viene dada por la forma en que investiga su método.
"Es
difícil una definición precisa
del concepto de cultura: Kroeber y Kluckhohn
examinaron mas de 100 definiciones de "cultura" dadas por los
antropólogos. Para empezar, es patente que la
definición antropológica
es bastante más amplia que la palabra tal como se
emplea de ordinario. Además, aunque es perfectamente
correcto decir que cada sociedad humana tiene su propia "cultura"
los antropólogos aplican con frecuencia este término
a grupos mayores o menores que una sociedad singular, que se llama propiamente
complejos culturales»
y subculturales.
(BEALS/HOIJER, Introducción a la Antropología.)