En la entrada anterior recogía, admirado, algunos de los vídeos que los alumnos de mi centro producen de manera autónoma. En esta entrada mostraré otros vídeos; pero, en esta ocasión, son el producto final (e instrumento de evaluación de la materia) de un proyecto realizado por mis 30 alumnos de 4ºE de Latín. (más…)

Vídeos, como el que he insertado más abajo, o informes oficiales de la OCDE sobre los NML (New Millenium Learners), del que proceden los gráficos y citas de este artículo, nos comunican algo, de otro lado, evidente:

a) El grado de penetración de la tecnología en la vida cotidiana de niños y adolescentes es muy alto y evoluciona a gran velocidad.

b) Pese a que en los centros escolares existe conexión a internet de banda ancha, no se hace uso de esta tecnología como recurso educativo en el aula.

De
De OCDE

c) Como pone de manifiesto el vídeo así como el propio informe de la OCDE, existen barreras entre las motivaciones e intereses de los alumnos, sus expectativas para el aprendizaje,  y las prácticas educativas en el aula:

De OCDE

De OCDE

¿Por qué existe este desequilibrio entre prácticas educativas en el aula y expectativas de los alumnos? La respuesta es compleja, pero creo que una de las causas obedece a las técnicas de enseñanza-aprendizaje que usan los profesores. Aunque reconozco que lo que sigue es una simplificación excesiva de las prácticas
docentes, me resulta útil para ilustrar un estado general que describo a continuación. El conocimiento ha de estar organizado en una estructura (el tema),  al que accede el alumno por medio de la exposición del profesor y queda acreditado su aprendizaje por medio de la reproducción (y, raramente, aplicación) de lo memorizado en una prueba escrita.

Pese al fracaso educativo, lo cierto es que el profesorado deposita su confianza en este modo de enseñar y desconfía- peso de la tradición, incertidumbre, etc.- de otro tipo de procedimientos, de los que tiene noticia e incluso ha ensayado en algunas ocasiones, pero que no considera verdadero aprendizaje, el modo correcto de enseñar.

d) Aunque aún no sabemos mucho, parece claro que el uso de estas tecnologías desarrolla diferentes habilidades cognitivas en los alumnos:

Throughout the years, their use in formal and informal settings has been related to training or effects on memory skills, attention, executive functions such planning and strategy use, language, thinking and visual-spatial skills.

La cuestión es que el alumno desarrollará estas habilidades en un aprendizaje informal, fuera del espacio educativo; no obstante, como también nos indicaba una investigación francesa, por esa distancia entre la vida cotidiana del alumno y el aula, no se produce la aplicación de esos saberes fuera del espacio del ocio: los alumnos “are not able to transform their private technology practices into professional assets”.

Y estos alumnos- quizás alguien piense que están lejos de las aulas españolas- son los que acuden a diario a nuestras clases, en centros ordinarios, públicos, situados en barrios de clases trabajadoras, como el mío. En realidad, ése es el motivo real de este artículo. Más abajo, he insertado un par de vídeos, como simples muestras, de las actividades digitales de nuestros (mis) alumnos en sus momentos de ocio.

El primero ha sido realizado por alumnos de 2º de Bachillerato. Estos alumnos, que como el resto de sus compañeros, no tienen por costumbre estudiar los fines de semana, escriben en un blog sobre la actualidad musical (pese a que uno de sus administradores, en 4º de ESO, aún desconocía el uso de los procesadores de texto) y publican vídeos en su canal de Youtube a modo de parodias o interpretaciones de canciones mediante el playback  (lipdub).   En términos de Lawrence Lessig, es una clara manifestación de la cultura de la remezcla (remix culture).  Este vídeo que inserto ha registrado en poco más de cinco meses más de 95.000 reproducciones:

El segundo vídeo corresponde a una alumna de 4º de ESO. A diferencia de sus compañeros, trabaja sola, aunque ha publicado en su canal un número alto de producciones variadas sobre poemas, palabras, fiestas con amigos, señas de identidad… En fin, usa el vídeo como un medio de expresión personal.

Como conclusión, es evidente que los alumnos del siglo XXI ya han llegado, están aquí. ¿Cuánto tiempo tardaremos, desde las aulas, en aprovechar, explotar  esas habilidades para la mejora de su aprendizaje? No obstante, quizás pronto nos dirijan, como a Catilina, a modo de jaculatoria desesperada: Quo usque tandem abutere, magistri, patientia nostra?

Como continuación de la primera reunión, ayer tuvo lugar en la sede del ITE, en Madrid,  el II Encuentro Escuela 2.0. En realidad, fue un pequeño congreso- pero sólo por su duración- en el que se expusieron en una apretada jornada, con sesiones de mañana, tarde y casi noche, 20 experiencias consideradas buenos modelos de incorporación de las tic a la enseñanza.  Dado que mi experiencia con la materia de Proyecto Integrado el curso pasado había sido reseñada en el blog de Heda, el equipo de Buenas Prácticas 2.0 consideró interesante que presentara personal y públicamente- invitación que les agradezco- la citada práctica en este segundo encuentro.
 
Gracias a ellos, he tenido la oportunidad de saludar real y no virtualmente a algunos de los compañeros de la blogosfera educativa a los que aprecio y admiro: Carlos Cabanillas, José Luis Gamboa, Antonio Solano, Néstor Alonso, Lourdes Barroso, Francisco Muñoz de la Peña…; pero, al tiempo, he conocido a otros colegas que están incorporando la tecnología al aula de una manera muy acertada, sensata, brillante y digna de elogio y emulación: Raquel Vadillo, Amparo Rueda, Xulio Berros, Alberto Cuartero… Espero con impaciencia que el ITE edite los vídeos de sus ponencias para poder ver y revisar lo que ayer apenas pude entrever.

¡Lástima que los ponentes- entre los que me incluyo- sufrieran de ansiedad y trataran de mostrar y explicar con detalle en 15 minutos, tiempo límite de que se disponía, las muy ricas y variadas presentaciones que habían preparado!

En verdad, me parece que los diaporamas- la simple secuencia de diapositivas de imágenes- cada vez se utilizarán menos. Desde hace tiempo, a las imágenes les acompañamos música y las convertimos en vídeo. Existen muy diversas herramientas que trabajan localmente para realizar estos vídeos. También es amplia la oferta de herramientas en línea web 2.0- Slide, Rockyou…- para realizar composiciones de imágenes y música. Sin embargo, los resultados con estas herramientas en línea no son muy brillantes.

Esta mañana comentaba con Antonio que no me convence el servicio gratuito de Photopeach. Puedes combinar imágenes y audio muy fácilmente; pero no es posible, en la versión gratuita, incorporar una pista de audio propia y lo que es peor no sincroniza automáticamente imágenes y música. Si os fijáis en el ejemplo que he insertado más abajo, la música continúa aunque han finalizado las imágenes:

Sin embargo, ayer tropecé con una información sobre Animoto. La versión gratuita es muy pobre (tenía cuenta desde hace tiempo); no obstante, existe la posibilidad- que yo desconocía- de darse de alta como docentes. Si admiten vuestra solicitud, y todo apunta a que no hay problemas, nos permite un acceso total al servicio durante seis meses, a nosotros y a nuestros alumnos. Los resultados son espectaculares, profesionales: sincroniza audio y vídeo e introduce efectos de transición muy adecuados. Al parecer, esos efectos no son aleatorios:

Cinematic artificial intelligence

Animoto automatically analyzes the music, photos and video clips that you choose, and orchestrates a custom video. Leaving you and your students free to focus on the content and narrative of their videos.

Os inserto una simple prueba. ¿Os atrevéis a usar Animoto for Education? Yo ya se lo he propuesto a mis alumnos.

De nuevo, Miguel Calvillo me ha honrado con la invitación a participar en un curso del CEP de Córdoba para el que he preparado un wiki:

Y digo honrado porque, como puede comprobarse en el díptico incrustado, entre los ponentes del curso se encuentran Juan Molero, Mª. Jesús Monedero, Lourdes Domenech, Manuel Guerrero y Elisa Armas. Y creo que puede afirmarse que, excluyéndome a mí, obviamente, coinciden en en este curso algunos de los mejores y más reconocidos profesores de Lengua castellana en el ámbito de la integración de las tecnologías en el proceso de enseñanza.

Diptico_curso Web 2.0

A ello se une que he tenido la oportunidad de compartir un par de tardes con un grupo de compañeros de Lengua castellana que han demostrado interés, voluntad e incluso pasión- no han querido tomarse ni un pequeño respiro para descansar- en el manejo y aplicación de las herramientas que les presentaba. Por ello, debo y quiero agradecerles públicamente aquí su atención.

En fin, reitero mi gratitud a Miguel, por su invitación, y a los compañeros, por su paciencia que ha sabido disculpar mis posibles- y seguros- errores.

José Antonio Salgueiro, coordinador de la red Buenas Prácticas 2.0 del grupo Heda, ha seleccionado para su publicación en el blog de Heda la experiencia tic que desarrollé con los alumnos de 4º de ESO en la materia de Proyecto Integrado.

Reitero públicamente desde aquí mi agradecimiento y, como escribe en Ticágora José Ramón, también reseñado en Heda por Sisblog, nos sentimos muy honrados por tal distinción.

Proyecto Integrado 2.0 from jasalgueirog on Vimeo.

Hace unos días José Ramón, con su habitual buen humor, me envió un correo cuyo “asunto” era Descubre las diferencias. En el texto de ese mensaje me facilitaba un enlace a una entrada mía de un blog de aula que usé el año pasado para la materia de Proyecto Integrado en 4º de ESO y otro enlace, paralelo, a un blog de un compañero y paisano que también usa un blog de aula para la misma materia,  Proyecto Integrado. IES Jerez y Caballero. Por cierto, Antonio respondía a ese mensaje de José Ramón, de manera breve pero precisa: “La letra es diferente”.

Como ya habréis notado, mis compañeros y amigos me advertían de un evidente, incuestionable y vergonzante plagio de ese paisano nuestro del IES Jerez y Caballero. Si seleccionáis la etiqueta Instrucciones de ese blog de aula mío que contiene 16 entradas en las que yo daba indicaciones, recomendaciones o, simplemente, instrucciones a mis alumnos y las contrastáis con las entradas de ese blog pirata tituladas Tarea 8, Quinta tarea, Cuarta tarea, Segunda tarea y Primera tarea, es fácil percartarse de que este profesor o profesora ha copiado literalmente.

En el mundo académico hace unos años experimenté un sentimiento de desagrado y repulsa similar: una profesora de la Universidad de Alicante copiaba, aunque aparecían las referencias a mi artículo como notas a pie de página en el capítulo de su libro, un trabajo mío sobre Eduardo Benot. En aquella ocasión, callé. Sin embargo, hoy, pasados ya varios días desde que José Ramón me informó, debo confesar que, en esta oportunidad, mis emociones han evolucionado. Inicialmente, sentí un repudio que me empujaba a comunicar, de inmediato, a la blogosfera educativa tamaño atropello con una furia similar, salvando las distancias,  a la de Émile Zola y su J’accuse…!;  posteriormente,  me parece que, inclinado por la benevolencia que conduce a la disculpa de errores ajenos y en compañía solidaria y fraternal de otros ilustres colegas blogprofesores que se han visto en similares circunstancias, quizá sea conveniente declararse, como nos sugiere irónicamente Julio Llamazares:

halagado por el hecho de que alguien se hubiera fijado en ti (en tus libros, en tus canciones, en tus películas) para robarte, ya que eso te permite convertirte en un benefactor social.

No sé por qué: limitar las altas, impedir que los bots puedan solicitar cuentas automáticamente, recortes de presupuesto… Sea como fuere,  recientemente los chicos de Google han decidido que para aceptar nuevas altas en cualesquiera de sus servicios, los usuarios deben incluir en su formulario de solicitud un número de teléfono móvil al que remiten las claves correspondientes. La dificultad está en los que no soportamos los móviles- como yo- y lo peor, nuestros alumnos adolescentes menores de edad. En realidad, fueron ellos los que me descrubrieron este requisito, al pedirles, como cada año, que se dieran de alta en Google para poder trabajar con comodidad en Blogger o Picasa en el aula.
Cuando comprobé que, efectivamente, era obligatorio- aunque podemos indicar al sistema de Google  que no tenemos móvil, nos comunica que nos remitirá un mensaje a la cuenta de correo alternativa, pero no llega ese mensaje-; además de montar en cólera, les advertí que no facilitaran ningún dato personal a la máquina. Parece que tendremos que trabajar con estos servicios Google con cuentas de Hotmail, que son las que poseen ellos, o bien, puesto que son mis alumnos de Latín, invocar a todo el panteón olímpico para que soliciten al dios Google que elimine este requerimiento. ¿Alguien conoce otra solución?

Merced a la invitación de Miguel Calvillo, en la tarde de hoy he presentado, en el marco del curso Elaboración de proyectos integrados, mi experiencia en la materia de Proyecto Integrado. Inserto la presentación que ha acompañado a mi charla:

Hace unos días Enrique Dans valoraba un artículo de Clive Thompson, publicado en Wired. Tanto uno como otro concluyen, a partir de los estudios de la profesora de la Universidad de  Stanford, Andrea Lunsford, que, lejos de perjudicar el desarrollo de las destrezas de escritura, escribir en medios digitales contribuye a su desarrollo. La conclusión que ambos extraen parece lógica, ya que si la escritura es una destreza, se progresa en ella, como en cualquier otra, mediante la práctica y la reflexión sobre esa práctica, tanto en medios tradicionales como digitales.

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