Sindicarse a
Artículos
Comentarios

Epigenética

¿Cosas extrañas que la genética no puede explicar? ¿Es el software y los genes el hardware? ¿Es comparable a la lectura, frente a la escritura de un libro que sería el genoma? Son algunas de las sencillas explicaciones que algunos científicos nos han dado para explicar este concepto. La organización alrededor de las histonas, los patrones espaciales y la marcación bioquímica están detrás de todos estos mecanismos para regular la expresión de los genes, ¿aún podemos llamarlos así?
Hay material exhaustivo en internet, para comenzar os doy algunas recomendaciones, comienza por estos gráficos de Scientifist Americann que podrás recorrer clicando sobre esta imagen:

Continúa con el siguiente vídeo sobre la influencia de los alimentos en algunos caracteres, nos muestran interesantes ejemplos:

Epigenetica y alimentacion: Somos lo que comemos por raulespert
Si aún te apetece saber más, haz un viaje en el tiempo a Holanda para conocer uno de los casos de mayor repercusión en este campo de la ciencia, ralacionado con momentos de hambruna en 1944:

Epigenetica y malnutricion: La hambruna… por raulespert

Pronto vienen las rebajas, y con ellas las gigantescas masas de gente enfervorizada por llevarse lo mejor y lo más barato (razón por la que se pierden horas y horas de tienda en tienda, buscando modelitos similares a precios diferentes… si bien es cierto que rara vez la diferencia supera los 5€). Y es cierto, en algunos casos las rebajas son muy sustanciales (25%, 40%, o incluso más del 60% en ocasiones): llegamos a ahorrarnos cifras del orden de 20 a 30 euros por una pieza que originalmente costaba 50 o 60, lo que nos parece enormemente interesante.

Pero, pasemos ahora al plano de una compra no estacional, como un ordenador portátil. Supongamos que un modelo relativamente normal nos sale por unos 700€ en una tienda determinada, pero por 680€ en otra… que lamentablemente se encuentra a varios kilómetros de la primera. ¿Realmente escogeríamos invertir esfuerzo y tiempo en desplazarnos hasta esta tienda? La mayoría de personas daría un no.

Esto es debido a que nuestra mente está regida por la llamada Ley de Weber (o Ley de Weber-Fechner): el menor cambio discernible en la magnitud de un estímulo es proporcional a la magnitud del estímulo. Podríamos sujetar una masa de 100 gramos y detectar un cambio de 10 gramos en ella, pero no seríamos capaces de distinguirlo si la masa original fuese de 1000 gramos y la aumentásemos hasta 1010; si bien la diferencia continúa siendo de 10 gramos.

Tal y como señala Gary Marcus en su libro Kluge, esta falla cognitiva tiene relación con la comida, es decir, con la supervivencia:

En ciertos ámbitos, seguir la ley de Weber tiene sentido hasta cierto punto: el almacenaje de dos kilos más de trigo con relación a un punto de partida de cien kilos no va a tener importancia si al final toda cantidad superior a unos cuantos kilos se estropea; lo que de verdad importa es la diferencia entre la inanición y la supervivencia. (…) Así que incluso hoy en día se dan notables cruces entre ambos. La gente, por ejemplo, se inclina menos a donar dinero a las organizaciones benéficas si tiene hambre que si está saciada; al mismo tiempo, los sujetos de experimentación (excluyendo aquellos que están a dieta) sometidos a un estado de “gran deseo de dinero” comen más M&M durante un test de sabor que las personas que se hallan en un estado de “escaso deseo de dinero.

Gary Marcus, “Kluge”

Vía XatakaCiencia

 

También los animales…

No es un invento humano, ganarse el pan con el sudor del de enfrente, puedes ver la muestra clicando sobre la imagen:

Cómo vivir en otro planeta

Si tienes aspiraciones a “principito”, en este enlace a QUO te dan algunos consejos para visitar ciertos planetas cercanos y usar la vestimenta adecuada para cuidarte de las grietas de Mercurio, no desorientarte con las puestas de sol en Venus o con tu brújula en Marte, o quedarte sin móvil en Júpiter …

Del mito a la razón

Desde el proyecto Hablando de ciencia nos llega el interesante documental Del mito a la razón, un recorrido por la historia de un diálogo no siempre sosegado. Además nuestro compañero Casimiro Barbado hace algunas puntualizaciones constructivas desde su Herpes simplex al vídeo.

¿Somos imprescindibles?

Muchas veces nos hemos preguntado sobre el efecto que la desaparición de una determinada población de animales o plantas tendría sobre el ecosistema en el que se encuentra. Pero, ¿qué hay sobre nosotros? ¿Realmente somos necesarios en el mundo? ¿Colapsaría o seguiría adelante?  A todo eso responde este documental (un poco largo, pero muy absorbente):

Body maps

Me introduzco en Body Maps, selecciono el sexo y un aparato o una zona del cuerpo humano que investigar; ¿por qué no una rodilla? ¿que prefiero ver: piel, músculos, tejidos conectivos…? Selecciono , giro para verla en el ángulo que me interesa y paso el ratón para conocer los nombres de las diferentes estructuras.

Quiero saber más y tengo la posibilidad de ver algunos vídeos (no te importe tu inglés aún algo laxo), o buscar otros contenidos sobre salud que puedan interesarme, todo con una gran facilidad. Un buen recurso.

Gracias a: Educación Tecnológica

Muchas veces se ha fantaseado con la posibilidad de que exista un planeta donde se den las condiciones aceptables para la vida de cualquier tipo (Star Trek, Star Wars, Avatar… y un sinfín más). Ya en 1959, S. Huang definía la “zona de habitabilidad” de un sistema solar, que no es otra cosa que una región delimitada por dos radios: uno interior, que salvaguarda al planeta de un notable efecto invernadero; y otro exterior, que lo resguarda de una zona en la que las temperaturas serían tan bajas que provocarían una glaciación eterna.

Entre tantas galaxias y sistemas solares, era obvio que no íbamos a ser los únicos con semejantes condiciones. Y no nos equivocábamos, al parecer. En marzo de 2009, la NASA enviaba al espacio el satélite Kepler, cuya misión consistía en recopilar datos de planetas susceptibles de ser considerados habitables, en cuanto a su localización, tamaño y composición. El pasado 5 de diciembre, la agencia norteamericana publicaba los resultados de la investigación: un total de 2326 objetos, de los que solo 207 tienen un tamaño similar al de la Tierra; y 48 son considerados localizados en la zona habitable. Pero de todos esos, destaca uno: Kepler 22b

Situado a unos 600 millones de años luz de la Tierra, lustro arriba lustro abajo, tiene 2,4 veces el tamaño de nuestro planeta, con una temperatura ambiental media de 22ºC… ¡Y el primero en poder considerarlo igual al nuestro! Aún falta comprobar si está compuesto mayoritariamente por rocas, agua o gases, pero podemos mostrarnos optimistas con los resultados.

 

 

Vía ALT1040
+Info NASA (en inglés)

La canción que más nos gusta

El equipo de Biblioteca nos propone esta iniciativa a la que me uno con una canción de Bjork, Mutual Core, donde desliza las placas tectónicas sobre su pecho:

¿Por qué no entrometer a la Ciencia en todo esto?

Lynn Margulis y la endosimbiosis

Nuestro pequeño homenaje a la recientemente fallecida bióloga, que revolucionó a Darwin, con esta introducción a su famosa teoría; haz clic en la imagen:

Si quieres profundizar algo más en las evidencias y controversias de la misma, entra en La ciencia y sus demonios.

Siguientes »