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“Un viejo que leía novelas de amor es, por encima de todo, una novela de aventuras y, como tal, contiene la dosis necesaria de acción, peligro y suspense para mantener la aten­ción del lector.

Estos tres ingredientes son característicos del espa­cio donde se desarrollan los hechos: la selva virgen a donde llegó hace muchos años el protagonista, Antonio José Bolívar Proaño, un viejo sabio y experimentado,  que tiene la extraña afición de leer novelas de amor; la selva desconocida donde vi­ven los shuar, pueblo indígena cuyos habitantes hipnoti­zan a las serpientes venenosas imitando su silbido y sus movimien­tos para extraer­les el veneno; la selva llena de peligros donde habita también el tigre cuya presencia al princi­pio indi­rectamente, a través de las refe­rencias a los daños que está ocasionando y, después en el duelo extra­ordinario que mantiene con Antonio José Bolívar, hace que crezca paulatina­mente la tensión y el suspense.

Pero es también una novela ecológica, pues en ella se expresa una crítica a los que corrompen “la virginidad de la amazonía” buscando oro o matan­do anima­les indiscriminadamente para conseguir sus pieles, a los que encarnan la barbarie humana y anteponen sus intereses perso­nales a todo lo que les rodea. El mensaje último es el grito de dolor de la naturaleza simbolizado en el llanto del viejo al lado del cadáver de la tigrilla.

Está escrita en un estilo direc­to, sin concesiones a la retó­rica, aunque con frecuentes imágenes originales (“la eternidad verde del río”; “el tábano de la soledad”). Esto, unido al predominio de la narración sobre la descripción y a la abun­dancia de diálo­gos, hace su lectura extraordinariamente amena.

Además, la frecuencia con la que aparecen términos y expresio­nes del español de América (“cojudo”; “gringo”), y, especial­men­te, palabras relacio­nadas con la selva (“guatusas”; “capi­ba­ras”; “saínos”) colabo­ra a crear, por su componente exótico, ese clima de miste­rio tan caracterís­tico de las nove­las de aventu­ras.

Si a todo esto, le añadimos que Un viejo que leía novelas de amor se acaba en un suspiro -sus escasas 140 páginas se “devo­ran” de una sentada- no hay excusas paro no dedicarle un par de horas en las próximas vacaciones de navidad.”

Esta fue la crítica que publiqué, hace algunos años, en nuestra desaparecida Revista Cultural “¡BUFP…!”. He vuelto a leer la novela, pues está como lectura obligatoria en 2º de Bachillerato, y  me reafirmo en todo lo expresado. Creo que no ha perdido un ápice de su interés.

Os sugiero que opinéis, en general, sobre ella, diciendo si os ha gustado o no y por qué. También, sobre algunos de los temas que se plantean (la destrucción de la naturaleza; la lectura elegida por placer; la libertad de los shuar frente a la esclavitud de los cazadores; etc.); o sobre los personajes, en particular, Antonio José Bolívar, ese viejo entrañable, que ha sabido llegar a nuestro corazón.

34 Respuestas a “UN VIEJO QUE LEÍA NOVELAS DE AMOR”

  1. a 17 de enero de 2011 a las 5:38 pmAzahara Arquillo Rosa 2º A

    He de reconocer que el libro me ha decepcionado un poco, ya que comencé a leerlo con esperando una mayor profundidad sobre el protagonista. Sin embargo apenas dan cuatro pinceladas sobre su personalidad y su historia durante todo el libro, deteniéndose más en los personajes secundarios (como el alcalde) que pueden ser de menor interés para el lector. Las partes en las que explicaba cómo leía, cómo se interesaba por cada palabra que no llegaba a comprender, cómo imaginaba cada movimiento dándole diferentes connotaciones… me ha generado gran ternura hacia el “viejo”, ya que nosotros, hechos a la velocidad para todo, pasamos por alto o sobreentendemos muchas cosas que pueden dar la vuelta a una historia y a nuestra percepción del personaje (me impresionaron las diferentes versiones de “Paul la besó ardorosamente”), algo que éste hombre hace con infinita paciencia.

    Desde el punto de vista ecológico, me ha gustado la historia de la “tigrilla”, ya que demostraba cómo los humanos (o los invasores, mejor dicho) pueden destrozar con facilidad un ecosistema en perfecto equilibrio, pero que siempre, de una forma u otra, la naturaleza se vengará. Por ejemplo, la ausencia de muchos de los ecosistemas que hemos destruido, provoca desastres que se ceban con vidas humanas y provocan pérdidas económicas.

    La historia que transmite, a pesar de desarrollarse en otra época, no carece de actualidad. Supongo que sería aplicable a muchos casos, pero a mí me ha recordado especialmente a la disputa que está teniendo lugar en el Polo Norte en la actualidad, en la que los “gringos” (europeos y norteamericanos) van a destruir ecosistemas y un paraje natural, con el “oro” (petróleo) como único fin. Además destruirán una zona que sirve de hogar para muchas personas, como tribus y científicos.

    De forma general, el libro, me ha gustado, aunque me haya dejado con ganas de más. De él destaco la llamada de auxilio por parte del medio ambiente, y a su protagonista, que como antes comentaba, me ha cautivado.

  2. a 17 de enero de 2011 a las 6:12 pmAlicia Urbano 2ºBach A

    Este libro me ha resultado un poco extraño. En primer lugar, porque el titulo no tiene nada que ver con la portada de este libro. Y porque pensé que el libro trataba generalmente de un viejo que leía novelas de amor (como su titulo lo indica), no pensé que la novela se desarrollaría en la Amazonía.

    Esto último me ha llamado mucho la atención y también las descripciones que hace para mantener la intriga y la acción en todo momento. Lo que más me ha gustado es el mensaje ecológico que contiene.
    Pienso también que ese libro tiene un mensaje de crítica hacia la estupidez humana, es decir, que pone de estúpidos y patosos a los humanos del pueblo y la inteligencia de los que viven en la selva y de los animales. Además, que los Shuar respetaban muchísimo más la vida, cosa que las personas no hacen.

    El final del libro ha sido un poco decepcionante, porque pensé que Antonio José Bolívar no iba a matar al tigre, pero, reflexionando bien, los humanos somos así y no tenemos compasión con el medio ambiente ni con los animales, a la hora de comerlos.

    Siendo sincera, al principio de la lectura, no me enteré muy bien de la historia y vi bastante raro que la persona con la que creía que se desarrollaría la historia muriese en apenas dos paginas más para adelante.

    En genera,l no me esperaba para nada el contenido de la novela, teniendo en cuenta el titulo, pero me ha gustado esa sorpresa.

  3. a 17 de enero de 2011 a las 9:43 pmSara Herrera Espino

    Aunque la novela no destaca por su intriga, ya que ésta se manifiesta sólo al final, cuando se retan frente a frente el animal y Antonio José Bolívar, me ha gustado bastante, pues nos hace reflexionar con un lenguaje sencillo y ameno sobre sus dos grandes temas:

    - El de la destrucción de la Amazonia, de gran relevancia actual y que nos hace darnos cuenta del gran daño que nuestra sociedad consumista y ambiciosa está haciendo a la naturaleza en su conjunto. El mensaje de la obra llega a su culmen al final de ésta, cuando el protagonista, totalmente avergonzado, se da cuenta de todo el daño que está haciendo la “barbarie humana”, y con sus lágrimas al matar a la tigrilla, nos manifiesta como un llanto, un dolor de la propia Naturaleza.

    - El de la importancia de la lectura. Cabe destacar la frase en la que Sepúlveda enfoca la lectura como “el antídoto contra el poderoso veneno de la vejez”. Para nuestro protagonista, fue un gran descubrimiento el saber leer cuando empezaba a notar que se estaba haciendo viejo, ya que él concebía la vejez como una continua trampa que le hacía caer en “la tristeza del recuerdo”. El autor entiende la lectura como una lectura sin prisas, pausada, no leer por leer, sino buscando el placer de la lectura, haciendo una buena comprensión del libro.

    De los personajes, señalamos la figura del protagonista, el cual, con su bondad y gran respeto a la naturaleza y a sus gentes, me ha producido gran admiración. Señalamos también el contraste entre la cultura shuar y la nuestra, en temas como la concepción de éstos últimos del amor (sin celos, sin posesiones, un amor puro) la muerte (digna, siempre dando al otro posibilidad de defenderse), etc.
    A partir de esto, hay un aspecto que nos invita a la reflexión, y es que cualquiera de nosotros diría que los indígenas viven como salvajes (conviven con la naturaleza, visten semidesnudos…) pero, cuando los “civilizados” nos trasladamos a la selva, deberíamos preguntamos ¿quién se comporta realmente como salvajes? Somos nosotros y no ellos los que estamos destrozando ese “pulmón” natural de la tierra que es la Amazonia, provocando un gran número de incendios para aprovechar la madera de los árboles, cazando fuera de temporada para vender las pieles, y un largo etcétera.

    En fin, que el hombre hace de todo para satisfacer su ambición, destrozando a su paso la selva amazónica, a la que no tiene para nada en cuenta al romper todo esa convivencia armoniosa entre multitud de especies animales y vegetales, y que, por su puesto, no sabe respetar una cultura diferente a la nuestra.

    Por último, quiero señalar cómo la novela refleja en parte la vida del autor, la huella que en su vida dejó su paso por GreenPeace, de ahí su gran mensaje ecologista.

  4. a 17 de enero de 2011 a las 11:45 pmFrancisco Ruth Centella

    Fantástica, ese sería, sin duda, mi resumen de esta novela. Me ha encantado desde el primer momento que empecé a leerla. Es cierto que no es una obra mundialmente famosa y que no es de las más destacadas por los expertos, otras muchas la eclipsan, pero creo que es en la base de esta idea, donde reside la majestuosidad de la obra, que como digo, simple, a mi parecer, pero perfecta en contenido, narración y hechos.

    La novela me encanta desde el principio, hoy en clase hemos comentado el hecho de que los dos primeros capítulos para algunos son un poco pesados, y que, según su opinión, no vienen mucho a cuento, además te distraen de la novela en sí. Sinceramente, yo no opino igual. Para mí esos capítulos y un par de ellos más adelante, antes de entrar en la historia de la tigrilla, son fantásticos. Cuando presenta al dentista, que vemos como un claro protagonista y que al final no es así; cuando cuenta la historia en la que un borracho se apuesta arrancarse todos los dientes sin gritar por un poco de oro y los primeros indicios de esa famosa tigrilla, ante los hechos del buscador de oro brutalmente asesinado, son páginas estupendas.

    Otra parte que me encanta, antes del desarrollo de la caza, son los momentos donde cuenta el porqué de su afición a la lectura de novelas de amor un tanto características y especiales; pero sobre todo lo que más me llama la atención es cuando el narrador omnisciente, durante toda la obra, cuenta la época en la que Antonio José Bolívar convive con los shuar. Unos personajes fascinantes, que le trasmiten su cultura y su forma de vida, con los que se lleva estupendamente, hasta que, para desgracia de ambos, es expulsado de la tribu y pierde su amistad por usar “el arma de un hombre blanco”, la escopeta, en vez del machete, para matar al osado aventurero.

    Antes de entrar en la parte final, me gustaría hacer mención a los personajes que, a mi parecer, son los más importantes:

    - En primer lugar tenemos al dentista, un viejo un poco gruñón pero profesional en su trabajo que ayuda a Antonio José Bolívar en su afición a las novelas de amor.

    - El propio Antonio José Bolívar, el protagonista sin duda, un personaje muy característico, que sabe lo que quiere, lo que le gusta y al que le importa poco lo que piensen los demás, es siempre él mismo, un viejo sabio aficionado a las apasionantes novelas de amor.

    - El gran cacique, y digo lo de “gran” no porque fuera poderoso o bueno, sino porque como todos sabemos, era una “mole”, un pobre gordo y sudoroso alcalde, que empleaba torpemente la vara de mando y que, pese a no ser mala persona, era, con razón y en muchas ocasiones, ridiculizado por los demás. Merece por ello recordar escenas como cuando se hunde en el barro con tal de encontrar su estúpida bota, cuando dispara y acribilla a un pobre oso melero creyendo que era la tigrilla o cuando dispara también si ton ni son asustando a unos pobres murciélagos que acaban defecando encima del grupo. Sinceramente, creo que son unas anécdotas buenísimas.

    - La tigrilla, ese animal misterioso que sin duda juega un papel crucial en la novela. Asesina a los humanos que encuentra a su paso por culpa de un buscador de oro sin escrúpulos que acabó con sus cachorros e hirió de muerte al macho (hasta que Antonio José Bolívar acabó finalmente con él). Un “personaje” clave sin duda.

    El final me encanta. Para mí, a diferencia de lo que piensan algunos, mantiene el interés en todo momento, por el comportamiento de Antonio José Bolívar, del cacique, y de todos los que los acompañan. Las pequeñas anécdotas que les ocurren, con el asustado cacique y el viejo lector de novelas que a todos llama la atención. Todo ello nos lleva a un fantástico desenlace, que a mí personalmente me ha impresionado. Yo esperaba que tanto el protagonista como la tigrilla murieran, pero no ella sola. De todas formas es lo que el animal buscaba, solo le quedaba una cuenta pendiente y era que alguien, pues ella no podía, acabara con su pareja, brutalmente herida. El duelo y la conexión que entre el personaje y la tigrilla se genera son apasionantes, y que junto con el dramático final de él llorando junto al cadáver de su “enemiga” hacen para mí de esta, una novela fantástica.

    Para concluir, y haciendo mención a las ideas que propones, Matías, sobre la presencia de la mujer en la sociedad de los shuar y en la de “el hombre blanco” o la de que la novela es un reflejo de cómo se ataca a la naturaleza virgen y el precio que se paga por ello, y que esta se cobra en justa venganza, estoy de acuerdo contigo. La mujer en nuestra sociedad es muy distinta a la de los shuar, sin mencionar en tiempos pasados. Con respecto a la naturaleza, lo dicho, creo que la novela nos da una idea de cómo el equilibrio de esta se mantiene en paz por sí misma, como se ha comentado en clase esta mañana.

    Finalmente, y pidiendo perdón porque, como otras veces, me he excedido demasiado (es lo que tiene poseer tanto tiempo para pensar, y paz para reflexionar cuando uno está solo en su casa) acabo diciendo que, aunque la obra en sí puede resultar sencilla en su mayoría, esconde un gran peso literario que nos hace sumergirnos en un mundo totalmente distinto al nuestro, en una selva inhóspita, donde el cazador por un momento se convierte en presa. Una obra excelente a mi parecer y que seguro volveré a leer dentro de unos años…

  5. a 18 de enero de 2011 a las 12:17 amRocío Blanco Castro

    La novela me ha parecido muy interesante, aunque su final no me ha acabado de gustar; yo hubiese terminado el libro unas páginas antes, suprimiría la muerte de la trigrilla, aunque sin esta muerte no se conseguiría el impacto y la denuncia que el autor busca causar en el lector; pero, por otro lado, me ha gustado mucho esa venganza por parte del animal que, al fin y al cabo, solo quería acabar con el sufrimiento del macho.

    La novela también es interesante por la crítica que hace a la destrucción de la naturaleza a manos del hombre, por ejemplo, una frase que me pareció muy acertada fue “Los colonos destrozaban la selva construyendo la obra maestra del hombre civilizado: el desierto” y esto es lo que se quiere demostrar con el libro, los hombres invaden las selvas destruyéndolas tanto a ellas como a las tribus que allí viven.

    La dureza y exactitud con la que describe las muertes y las heridas, a mi parecer, es algo desagradable, aunque puede crear una cierta morbosidad y también busca llamar la atención del lector.

    Por último, destaco que es una historia que carece de acción e intriga, pero que se compensa con la facilidad con la que se lee y su brevedad.

  6. a 18 de enero de 2011 a las 3:58 pmCristina Muñoz

    Bueno, Matías, como ya te dije, este libro para mí no ha estado ni excesivamente bien ni tampoco mal, ya que es bastante amena su lectura y además es bastante cortita. A esto se le puede añadir que tiene una trama bastante favorecedora a la lectura, puesto que la aventura, en la época en la que vivimos, es bastante interesante y además te adentra en la historia.

    Por otra parte, yo esperaba que el libro girase en torno al amor constantemente, pero al amor entre personas, no al amor de la naturaleza, por eso, cuando llegué a la parte donde el protagonista relataba su historia de amor con su mujer, pensé que había llegado a la clave de la cuestión, pero, a medida que avanzaba en la lectura, iba esperando algo que no encontraba, por eso, a lo mejor, no he podido disfrutar tanto de la lectura como podría haberlo hecho.

    En mi opinión, la obra, como ya se ha comentado en clase, ahonda en algo más que la aventura; intenta llegar a que los lectores reflexionen sobre temas, como que cada vez estamos más destruyendo la naturaleza.
    Cierto es que, cabe preguntarse por qué existen diferencias, por ejemplo, entre los shuar, que son totalmente libres, y los cazadores, que son todo lo contrario. A mí sinceramente también me sorprendió muchísimo que en lugares tan cercanos espacialmente, haya dos tipos de cultura tan diferentes, tanto como para ofrecer a su esposa a otro hombre que llega, puede que eso simbolice la libertad de la mujer expresando que nosotras no somos posesión de los hombres y denunciando lo que en la sociedad actual se encuentra cada vez más hoy en día.

    También puedo decir que sobre la elección de leer un tipo de lectura y no otra, todavía no comprendo muy bien por qué Antonio José Bolivar leía solo novelas de amor, pero del que se sufre como decía él. Cierto es que coincide con mis gustos, aunque yo leo más géneros, a pesar de que este sea mi favorito. De esto puedo decirte que, por lo menos, ya tenía el viejo la libertad de leer eso que a él le gustaba, ya que yo creo que eso es muy importante, que cada persona lea lo que le guste.

    Otra cosa que me ha llamado bastante la atención es cómo el viejo puede saber constantemente el comportamiento de los animales, como si hubiese alguna vez conversado con ellos, ya que en todo momento sabía por qué la tigrilla actuaba de una manera y no de otra. El libro da a entender que lo sabe porque ha vivido mucho tiempo con los shuar y ha estado en contacto directo con la naturaleza, pero resulta alucinante cómo lo describe todo, por eso la vence.

  7. a 18 de enero de 2011 a las 5:55 pmPatricia Soriano Flores

    En mi opinión, este libro es un tanto exagerado, pues no creo que la vida en la selva sea tan mala como la describe el autor. Sin embargo, es muy posible que así sea, y es una de las cosas que me atrae: la pobreza en la que viven los colonos de la selva amazónica. Por eso, lo mejor es adaptarse, como hace José Bolívar Proaño, el protagonista de la historia.

    José Bolívar parece que vive con los shuar, desde siempre, gracias a su fácil adaptación. Quiero destacar que me parece increíble cómo aprende tanto y es capaz de convivir el día tras día.

    La caracterización del resto de los personajes me decepciona, ya que es un tanto extremista, pues o se es bueno(shuar) o malo(colonos), o se es perfecto en la selva (Bolivar) o no se sabe nada (los demás habitantes).

    Sobre el título de la novela, quiero decir que no me parece que sea el correspondiente, ya que realmente la historia es de un hombre que vive en la selva y trata de aprender de ella, independientemente de sí lee novelas de amor o no.

    El principio del libro me parece algo lioso, ya que empiezan a nombrar a personajes y llegas a un momento en el que tienes que volver a leer todo de nuevo tranquilamente para poder entenderlo mejor.

    El desarrollo de la obra me parece bastante interesante, ya que te sorprendes de hechos, como, por ejemplo, el de cómo un hombre al que la vida le decepcionó tanto (incluiría la muerte de su mujer) , es capaz de seguir adelante tan lleno de ganas, con tanta confianza en sí mismo y con tantas ganas de descubrir la verdad de aquella selva en la que convive.

    El final me gustó bastante, porque la caza de la tigrilla se presenta como su destino, un destino que él tiene que vivir en la selva amazónica. Pienso que este destino no es fácil de admitir para Antonio José Bolívar, puesto que matar a la tigrilla es quitar la vida, pero, sin embargo, él sabe que tiene que hacerlo, por eso lo hace.

    He estado informándome sobre el autor de esta obra y Luis Sepúlveda es realmente un defensor de la selva amazónica, para él no es solamente un tema para un libro sino una reivindicación muy importante.

  8. a 18 de enero de 2011 a las 9:43 pmSandra Galisteo Rodríguez

    Lo primero que quisiera destacar es, sin duda alguna, la satisfacción personal que he tenido al leer un libro que me ha parecido tan bonito.

    Sobre el libro en sí, primeramente, quiero manifestar que, cuando terminé su lectura, me decepcionó el final, ya que no esperaba que ocurriera la muerte de la tigrilla. Lo que más me ha gustado es la denuncia que el autor hace sobre el atropello que los extranjeros, esos que se llaman a sí mismos y dicen ser civilizados, cometen constantemente en el Amazonas, como ya antes lo hicieran en otras partes de la Tierra, y aún hoy continúan haciéndolo.

    Uno de los pasajes del libro que más me gustó es aquel en el que el alcalde y los demás hombres se adentran en la selva, y cómo el autor describe la selva; y cuando el viejo les lee la novela en voz alta a los hombres.
    Se dio la casualidad de que la misma noche que terminé de leer el libro, vi en televisión un documental sobre el Amazonas. Me pareció entonces extraordinaria la descripción que el autor hace de, por ejemplo, cómo al alcalde se le hundían los pies en el barro, al igual que le ocurría al reportero del documental. O cómo el autor del libro describe la lluvia constante, que también ocurría en el documental.

    He de confesar que mis libros preferidos son los de aventuras. Y por eso creo que este libro me ha gustado de una manera especial.

    Un importante matiz que querría también dejar, y con el cual estoy de acuerdo con la opinión de una compañera de clase, es que, bajo mi punto de vista, se habla en el libro muy poco del protagonista. Aunque el autor deje ver que el viejo es un hombre muy experimentado en la selva, y nosotros nos imaginemos que efectivamente es un hombre experimentado y entendido, no veo que se hable de él lo suficiente.

    También creo que el autor debió decir de forma clara el porqué de preferir el viejo las novelas de amor, ya que este es el título de la obra, y entiendo, por tanto, que no debió dejar esta incógnita, como lo hizo, a la interpretación del lector; si bien, por otra parte, es de entender que, si el tema principal de su novela, como creo, era la denuncia del maltrato a la naturaleza, no se centrara tanto en los temas personales del personaje para no desviar la atención del lector..

    Como ya dije antes, otro aspecto que no me ha gustado de la novela es la muerte de la tigrilla. Y tampoco termino de entender por qué la mata, si él está en contra de eso. Por ello, entendí que lo hacía para que la tigrilla muriera en paz y satisfecha de luchar con alguien para vengar la muerte de sus hijos, llevada a cabo por el gringo.

    Para terminar, quiero decir que, en líneas generales, la novela es muy buena y me ha gustado mucho, sobre todo por el mensaje ecológico y medioambiental que manifiesta la misma.

  9. a 20 de enero de 2011 a las 6:16 pmSergio González

    En primer lugar, quería decir que este libro, desde el primer momento, me ha resultado extraño, porque, cuando leí el título, me esperaba algo distinto a lo leído. Esto de que el título no estuviera muy relacionado con el libro ha hecho que me interesara más y me sorprendiera.

    Al leer este libro, hemos podido observar, otra vez, cómo el ser humano por naturaleza siempre intenta imponer sus condiciones, es decir, el alcalde, cuando llega al Idilio, intenta implantar sus normas, sin importarle el pensamiento de los gringos, además, un claro ejemplo es cuando el clérigo llega al Idilio para bautizar a los niños, pero en esa ocasión no se salen con la suya.

    Me llamó mucho la atención que Bolívar supiese leer y no escribir, porque pienso que, si una persona no sabe escribir, tampoco sabe leer, aunque a nosotros, cuando somos pequeños, nos enseñan a leer, pero al mismo tiempo comenzamos a escribir. Quiero decir que me alegra saber que al final se da cuenta de que sí sabe y aprende a leer perfectamente.

    Lo que a mí me ha cansado un poco es la lentitud de la historia, porque durante los tres primeros capítulos te cuenta cómo se desarrolló la vida de Bolívar y no es, hasta el capítulo cuatro, cuando empieza la verdadera historia. En el cuarto capítulo podemos ver cómo el hombre hace de un sitio tranquilo y apacible, como es la selva, un lugar ruidoso, contaminado y devastado totalmente, porque, como dice la metáfora del libro, “construían la obra maestra del hombre: el desierto” eso es muy cierto, ya que el hombre tiende a devastar toda la naturaleza y todo lo que no es beneficioso para su propio bolsillo.

    Una cosa que me gustó bastante es la exactitud y la realidad con la que el autor narra las muertes y las heridas, porque hace que te traslades allí y despierta de nuevo tu interés.

    Desde mi punto de vista, este libro es una queja a las sociedades y al comportamiento de las personas que tienen poder, porque, como se puede apreciar, desde el primer instante, los colonos marcan sus normas, las cuales hay que acatar rotundamente, además, realizan un cambio total a aquel paraje tan bonito y apacible, pero sobre todo crean una dictadura, donde la única palabra válida es la suya misma.

    Por último, quiero decir que este libro me ha parecido muy interesante y me ha ayudado a reflexionar sobre algunos temas que vivimos día a día. También me ha servido para darme cuenta de lo que tenemos y de la importancia de no perderlo tontamente.

  10. a 20 de enero de 2011 a las 8:38 pmAntonio Mármol

    La novela no me ha gustado en exceso, puede ser porque no sea muy aficionado a la lectura, pero también porque no me veo involucrado en la novela en sí. El tema de los gringos es un tema que ya se lleva tratando desde hace mucho tiempo, ya que está presente desde tiempos inmemorables, pero aún hoy en día con todas las leyes, restricciones, policías, etc. que hay, sigue habiendo este problema. En este tema creo que se debería actuar sin piedad, ya que por cazadores furtivos como los que se habla en la novela son los culpables de que haya ciertas especies en peligro de extinción.

    La destrucción de la selva es otro tema polémico del cual se habla en la novela también; y mi opinión al respecto, es que se debería hacer algo, como regular más la compra-venta de las tierras, regular las empresas que intentan entrar en esos lugares para ver que es lo que quieren hacer y regularles, etc. Ya que si no se hace ahora, luego será demasiado tarde.

    Antonio José Bolívar es un personaje un tanto complejo, ya que se fue a vivir a El Idilio con su mujer, y al fallecer ella, buscó “amparo” por así decirlo en los shuar, los cuales le aportaban, con su naturalidad y gracias a la selva, la distracción que él necesitaba hasta que sucedió algo con ellos, lo cual no me ha quedado aún claro, y se quedó a vivir en la ciudad. Pienso que el viejo le echó mucho valor al enfrentarse solo a la tigresa, porque no había gente competente para ello, ya que su edad rondaba los setenta años, y es arriesgarse mucho. A pesar de ser un aventurero con esa edad, demuestra que tiene corazón con las novelas que lee, lo cual me ha llamado la atención, porque ese género, aunque todos los géneros sean universales, es más típico, por así decirlo, de las mujeres.

    Me ha llamado la atención el tema del Alcalde Babosa, ya que, siendo un pueblo chico, él gobierna, aunque nadie quiera que esté en el poder, ya que irrumpe en la vida de todos los habitantes del pueblo con sus leyes absurdas y su actitud desafiante.

    Por último, quiero señalar, que, aunque viendo la vida que llevamos ahora, ya que estoy acostumbrado, me gusta, pero se echa de menos en algunas ocasiones la libertad que tienen los shuar, ya que ellos viven fuera de la ley, libres del mundo, conviviendo con la naturaleza, adaptándose a ella, cosa que es de admirar, aunque, cuando uno se acostumbra a lo bueno, no lo quiere cambiar por nada, pero esa vida que tiene esa tribu es de envidiar, ya que su máxima preocupación es la de cazar para comer, no tienen preocupación de llegar tarde a una cita, al trabajo, de ir bien vestido, de llevar todas las cosas necesarias, etc.

    En general, la novela me ha gustado bastante, aunque, bajo mi opinión, el desarrollo es el mismo que en todas las novelas de aventuras, pero también es cierto que no soy muy aficionado a la lectura, por lo consiguiente, puede ser que me parezcan todas las novelas iguales dentro del mismo género.

  11. a 20 de enero de 2011 a las 9:39 pmSilvia Ángeles Sánchez

    De esta novela, “Un viejo que leía novelas de amor”, me ha llamado la atención varios sucesos que ocurren en la obra. Empezaré hablando del odio que presentan los habitantes del Idilio por el alcalde y por los Gobiernos. Estos sentían un profundo rechazo, porque ambos eran los que pretendían imponer leyes y normas arrebatándoles sus costumbres a los indígenas, los shuar. Pienso que los shuar tenían razón al reaccionar de esa forma, ya que ellos se sentían los dueños de aquella selva y tenían sus propias normas y costumbres y es normal que no quieran cambiarlas. Otra cosa de la obra que me gustaría matizar es cómo el protagonista Antonio José Bolívar se siente atraído por las novelas de amor, aún viviendo en un lugar como aquel, en el que no se precisaban libros ni nada de eso para vivir y ser felices, pero, aún así, él continúa leyendo. Además, lo curioso de la atracción por las lecturas de estas novelas es que A.J.Bolívar sabía leer pero no escribir, pero a pesar de esto, él en cada lectura que hacía se detenía en cada palabra, cada frase…

    Por otra parte, destaco de esta obra una oración que aparece en el texto en la que se expresa una estrecha relación entre lugares como aquel y los hombres: “De día, es el hombre y la selva. De noche, el hombre es la selva”.

    Desde mi punto de vista, ha sido una novela entretenida, aunque un poco pesada en los primeros capítulos, por el contenido que tiene acerca de las muertes o hechos que, quizá, tienen menos importancia para el lector de la que se le ha dado, pero, por lo general, ha estado bien. Una parte de las que me ha gustado es cuando el cura despertó y se encontró a Antonio José Bolívar con la nariz metida en el libro, tal y como lo dice en la novela. Lo que menos me ha gustado es la descripción tan detallada que hace Luis Sepúlveda a las muertes que son producidas durante la novela.

    Por último, quiero destacar que en ella se transmite un mensaje ecológico relacionado con la destrucción del ecosistema dañando a todas las especies que allí habitaban, desde la vegetación hasta peces, el tigrillo… Y todo ello, ¿para qué? Para que de ellos se pudieran obtener sus pieles y pudieran comer y sobrevivir sin importarle los daños ocasionados en el medio ambiente, sin tomar conciencia de los destrozos que producían con esas acciones.

  12. a 20 de enero de 2011 a las 9:39 pmEmilio Guerrero Gavilán

    La lectura de este libro me ha resultado bastante amena, ya que la trama central de la tigrilla consigue mantener la atención del autor hasta el final. Una de las cosas que más me han gustado de la novela, desde el punto de vista ecológico, es la denuncia que se hace a lo largo de toda la historia de cómo los hombres consiguen invadir la virginidad de la selva, como es en este caso la selva del Amazonas, y destruir con sus potentes armas el equilibrio perfecto de la naturaleza. Por ejemplo, una de las preguntas que se te ocurren nada más leer la novela es cuestionarte si, a pesar de haber sido la tigrilla la que ha matado a varias personas, ¿es ella realmente la culpable? En mi opinión, la respuesta es bastante clara: el principal culpable es el humano. Si ese gringo no hubiera despertado su furia hiriendo al macho y matando a sus crías, la tigrilla no habría actuado así; El animal lo único que hace es seguir su instinto que le guía a matar a todo humano, considerándolos a todos los asesinos de sus crías.

    Esta llamada de auxilio que hace la naturaleza, está claramente reflejada actualmente. Los humanos, estamos consiguiendo destruir nuestro planeta: el famoso cambio climático, la deforestación, el debilitamiento de la capa de ozono… Parece que nos olvidamos de que tenemos que convivir con la naturaleza, sacando de ella todo lo que nos ofrece, pero sin convivir en su contra. Así lo hacen los shuar, indígenas que toman lo que necesitan y no la dañan.

    Otro asunto sobre el que me ha hecho reflexionar esta historia es cómo en los lugares más ricos y civilizados del mundo (Europa, América del Norte…) el tiempo pasa fugazmente, sin que los humanos nos enteremos. En la novela se refleja constantemente la tranquilidad de la vida del “viejo” o de los shuar, por ejemplo, Antonio José Bolívar, dispone de prácticamente todo su tiempo para leer, releer y comprender esas novelas de amor que tanto le apasionan. Sin embargo, nosotros tenemos una vida en la que el trabajo, y otros muchos compromisos sociales, hacen que nuestro tiempo se nos escape continuamente. Son cada vez más las personas que no tienen tiempo para dedicarle a la lectura, pasar un rato con sus hijos o ir al campo a pasear. Esta tranquilidad es de la que disfruta el “viejo”.

    También me ha gustado la contraposición que se establece entre el tipo de personaje representa Antonio José y el que representa el Alcalde. Mientras que Antonio José es un hombre que, tras pasar muchos años en la selva, ha aprendido a convivir con ella, a respetar a cada animal y a tomar de ella lo necesario sin producirle ningún daño a la naturaleza, el alcalde es todo lo contrario: A pesar de que lleva varios años viviendo en El Idilio, todavía no ha aprendido nada. Durante su cacería de la tigrilla, interrumpe continuamente y dificulta el camino, alterando además, con su linterna o escopeta, la tranquilidad de la selva y haciendo huir así a la tigrilla.

    Una de las cosas, que me ha dificultado un poco la lectura, ha sido la frecuente utilización de palabras del español americano, ya que muchas de ellas no las comprendía.

  13. a 22 de enero de 2011 a las 9:16 ammregodon

    La novela me ha parecido muy buena , sin poseer un léxico culto , en ocasiones utiliza muchos extranjerismos, sobre todo en el nombre de los animales propios de la zona , un vocabulario vulgar con expresiones como : gringo , cojudeces, que, a mi modo de ver, se agradecen, pues supone la ruptura con muchos estilos literarios que abusan de la retórica y el lenguaje más fino , y este lenguaje hace de la novela una novela más cercana a la realidad , donde los insultos y las mofas están a la orden del día.
    Sinceramente, al iniciar con la lectura de la novela, pensaba que ésta giraría en torno a la figura del dentista Rubicundo Loachamín y, a partir del cual, se iba a desarrollar toda la acción, pero este solamente es tratado en los primeros capítulos y su presencia se va diluyendo; aunque creo que la figura de este es imprescindible para entender la pasión que Antonio José Bolívar Proaño tiene por la lectura, pues es el dentista el que en un primer momento le surte de las novelas al viejo. Por tanto, la figura del dentista sirve para, además de introducir la novela, dar pie y conocer la afición del viejo por la lectura. Asimismo, me parece que su actitud y las escenas que se producen en los primeros capítulos son de lo más divertidas, como la escena de la apuesta , Rubicundo se opone y el comprador de oro le saca el machete, entonces este asiente. Me parece muy graciosa y entretenida esta escena.
    Empezando ya con lo que es la novela y, adentrándome un poco más en lo que es su contenido , creo que su narración contribuye mucho a darle suspense a la acción , pues sobre todo la escena de la expedición me ha gustado mucho, pues está muy bien descrita y expresa muy bien el avance por la impracticable selva. De los personajes hay uno que me ha parecido muy mezquino y despreciable, el alcalde , pues es un ser ruin , se asemeja mucho a la figura de un cacique y lo hace todo por el dinero , incluso destrozar la selva; además, desprecia a los indígenas y llega al punto de amenazar a Antonio José Bolívar Proaño con quitarle parte de las tierras por no haber sido amable con los gringos, aunque bien es cierto que me he llevado una sorpresa, cuando es éste el que le aclara lo que es una góndola , cómo es Venecia, me ha chocado cómo la figura de un ser tan despreciable sea la que le tenga que instruir al viejo con su cultura. Pero sin duda lo que más me ha llamado la atención es la personalidad y la actitud del viejo, pues sabe bastante de la selva y de todos los peligros que ésta aguarda, en parte, gracias a su estancia con los Shuar , pueblo indígena con el que aprende a cazar y a convivir , y con el que verdaderamente experimenta lo que es la libertad , pero del que es expulsado por haber matado al colono y por tanto perjudicar la salvación del alma de Nushiño. Haciendo alusión a los Shuar creo que estas culturas indígenas son francamente más libres que los colonos que buscan oro , o que nuestra sociedad, pues los Shuar se bastan con lo que tienen , no precisan nada , sólo convivir con la naturaleza y saber vivir con lo que le rodea , no tienen necesidades ; por el contrario, los colonos , la sociedad de hoy día , creo que es menos libre, pues está siempre bajo la toga del dinero , la propiedad , el tener , esto crea unas necesidades que “nos hacen esclavos” , perdemos toda libertad.
    Aunque yo creo que el trasfondo de la novela es que nos demos cuenta y tengamos constancia del destroce al que se está llevando la naturaleza , hoy día la naturaleza poco a poco va desapareciendo y en su lugar se construyen enormes pisos de oficinas, o muchas especies se están extinguiendo , por la caza desmesurada de las mismas , como las focas en el Ártico. La novela es sin duda una crítica al maltrato de la naturaleza, nos invita a reflexionar sobre los daños que causamos a causa de nuestras ambiciones y nos da la posibilidad de intentar reducir esto, lo reclama la novela .
    Cómo ya he dicho, antes hay escenas que me han gustando mucho, pero sobre todo la expedición , me ha parecido de lo más real , con las “cojudeces” del gordo lastre, los turnos para dormir , al mismo tiempo que por la selva merodea una tigrilla que los acecha, un animal que busca venganza y que vaga dolorida por la selva. Otra de las escenas que me ha gustado es ya en el desenlace , cuando este intenta escapar al refugio y de pronto la tigrilla se le abalanza , crea mucha intriga este momento, al igual que al final cuando el tiempo parece pararse, la tigrilla en su máxima plenitud de salto, a pocos instantes de ser sacudida por una perdigonada mortal , me ha parecido muy plástico.
    Uno de los pasajes que me ha parecido francamente buena y con gran contenido para reflexionar ha sido la que comentas en la guía:
    “Un mandato desconocido le dictaba que matarla era un imprescindible acto de piedad (…) La bestia buscaba la ocasión de morir frente a frente, en un duelo que ni el alcalde ni ninguno de los hombres podrían comprender”
    Refleja el ansia de la tigrilla a morir frente a frente, y no de manera indirecta, causada por los incautos colonos. Creo que manifiesta la rebelión de la naturaleza, harta ya de ser maltratada. Me parece muy bueno este pasaje.
    En conclusión, la novela me ha parecido magnífica, pues en sus escasas 140 condensa mucha acción y mucha intriga, pero sobre todo posee un trasfondo ecológico, de “basta ya” y empecemos a respetar la naturaleza.

    Fernando Gómez Aguilar

  14. a 23 de enero de 2011 a las 2:39 pmLorena Mosqueda Jurado

    Esta novela hay ciertas veces que me ha resultado un poco pesada, mientras que otras me ha fascinado completamente.

    Creo que hay detalles bastante minuciosos, los cuales a veces están bien, mientras que otras veces resultan un poco aburridos, porque cansan.

    Por otra parte, no me ha gustado mucho la escasez de acción, exceptuando el final, ya que comenzaba a contarte algo, como por ejemplo la historia suya y de su mujer, que empieza a contar desde cuando se conocieron, donde habían vivido, etc, y termina de contar todo y me quedé un poco como esperando que contara algo más, ¿que es lo que podía haber ocurrido? Pongo este ejemplo, pero la mayor parte de la novela me ha parecido así, te cuenta las cosas y terminan, no ocurre nada. Entonces eso a mí me crea, como bueno, y con esto ¿qué me quiere decir? o y ahora ¿qué pasa?, no sé me creó en ciertas ocaciones incertidumbre.

    A pesar de esto, me ha gustado la descripción que hace de la vida en la selva con los shuar, ya que me parece una vida fascinante, el no depender de nada y cómo estos llegan a conocer tanto la selva que prácticamente pasan a formar parte de ella.

    Claramente, como ya dijimos en el debate, en esta novela se ve una gran critica a aquellos que irrumpen en la selva arrasando con todo, matando animales, etc. Yo también veo una cierta critica a lo poco que sabemos de la naturaleza y de los animales, ya que, por ejemplo la mayoria de la gente no sabría distingir entre frutos venenosos y no venenosos, y sin embargo los shuar los distinguen completamente, y es más, saben cómo atrapar serpientes y saben sacar el mayor partido posible a la naturaleza sin destrozarla, cosa que nosotros no sabríamos hacer, porque siempre recurrimos o a la violencia o a las armas destruyendo todo cuanto podemos.

    La única parte que creo que tiene un poco más de acción y suspense es la parte del final, cuando hacen esa expedición en busca de la trigrilla y esa lucha que mantiene el protagonista con ella, hasta que finalmente la mata, aunque Antonio Jose Bolívar, realmente no quería esa muerte para ella, no quería hacerle daño y no queria matarla.

    Finalmente quiero decir que una de las historias, que me han parecido mas graciosas,es cuando llega uno y le pide al dentista que le saque todos los dientes por una apuesta, me parece algo muy bestia, pero a la vez bastante gracioso. Y nada, que dentro de los libros de lectura obligatorios es uno de los que más me ha gustado por su sencillez en el lenguaje, ya que se entiende perfectamente toda la obra, y por esa maravillosa descripcion de la selva amazónica.

  15. a 23 de enero de 2011 a las 4:44 pmÁngela López Montero 2ºBach A

    El título de la novela “Un viejo que leía novelas de amor” me daba la sensación de pesadez, de un poco rollo, igual fue mi predisposición. Pero empecé a leerla y me quedé sorprendida, porque no era como me había imaginado. La novela nos cuenta la historia de Antonio José Bolivar, de su vida en la selva, su relación con los Shuar y sobre todo con su compadre Nushiño; de cómo aprendió sus técnicas de caza, de cómo fue curado cuando se envenenó por la mordedura de un animal.

    Otro de los sucesos fue cuando los Shuar lo expulsaron , no me quedó claro el porqué, ya que ellos lo mandaron a por el hombre blanco y, como lo mató, quizás por eso lo expulsaron.

    A partir de ahí, él se va a vivir al Idilio, allí, cuando va a votar se da cuenta de que no se le ha olvidado de leer y empezó a aficionarse por la lectura. Estuvo bastante tiempo en la biblioteca de otra ciudad leyendo libros hasta decidir que los que mas le gustaban eran las novelas de amor con final feliz.

    Luego está la parte mas de aventura, que tiene como protagonista a una tigrilla. Esto es como una crítica a la explotación de la selva virgen y el mal que hacen los furtivos en ella.

  16. a 23 de enero de 2011 a las 7:15 pmBenito Puerto

    Para mí la lectura de esta novela ha sido muy satisfactoria, ya que está llena de valores que todos deberíamos mantener y practicar en nuestra rutina. También me ha gustado mucho por las aventuras que sufre Antonio José Bolívar,ya que son muy emocionantes, y cada una deja una enseñanza. La cultura de los Shuar ha sido muy interesante, porque vemos cómo se valían por sí mismos y demostraban a través de sus aptitudes que podían ser mucho mejores de quienes lo tenían todo.
    Aunque creo que el libro está un tanto exagerado, pues no creo que la vida en la selva sea tan mala. Sin embargo, es muy posible que sea algo parecido, y es una de las cosas que más me atrajo: la pobreza en la que viven los colonos. Por eso, lo mejor es adaptarse, como hace el protagonista de la historia.

    La caracterización del resto de los personajes está bien conseguida, aunque es un tanto extremista, pues o se es bueno(shuar) o malo(colonos), o se es muy bueno en la selva (Bolivar) o no se sabe nada (los demás habitantes); cuando yo creo que en la realidad siempre se requieren puntos intermedios para evitar caer en extremos simples.

    Por último, tengo que decir que el título de la obra no refleja nada el contenido de ésta. No sé la razón del autor, quizás sea por razones comerciales o simplemente le gustase este, pero realmente es la historia de un hombre que vive en la selva, independientemente de si lee o no novelas de amor.

  17. a 23 de enero de 2011 a las 7:22 pmAlex frias

    Sobre Un viejo que leía novelas de amor, en verdad, tengo que confesar que ha sido el libro que más me ha gustado de los que llevamos leídos hasta ahora.

    Lo que más me ha gustado han sido las aventuras que paso José Antonio Bolívar, ya que estas eran muy emocionantes, y dejan una enseñanza que puedes practicar día a día. También tengo que decir que la cultura de los Shuar era muy interesante, ya que se valían por sí mismos, y demostraban a través de sus actitudes que podían ser muchos mejores que quienes lo tenían todo.

    Con respecto a la parte del libro, en la cual más interés he tenido y más me ha llamado la atención, ha sido en el momento en el que emprenden la búsqueda de la tigrilla, y la encuentran herida, y sufriendo, y el viejo acaba con ella con todo el dolor de su corazón.

    De este libro también me ha sorprendido la forma del lenguaje y las expresiones que se emplean, que sobre todo se hacen notar en los primeros capítulos. Tengo que decir que la parte del libro en la que le llega un hombre al dentista y le dice que le saque 15 dientes del tirón, porque ha perdido una apuesta, me sorprendió bastante, ya que no era una cosa muy normal, sin embargo son pequeños detalles que hacen que te enganches al libro.

    Por último, quiero decir, que con respecto al hombre muerto que traen los Shuar, fue normal que la tigrilla lo atacase , ya que este le quito sus crías para conseguir sus pieles; es como si viniese un hombre a quitarte a tus hijos, pues tú harías todo lo posible para que no lo consiguiese. Por lo que fue el hombre quien incitó a la tigrilla, para que hiciese lo que hizo, y estoy seguro que en condiciones normales, no le hubiese atacado.

  18. a 23 de enero de 2011 a las 7:53 pmCarlos Martin-Castaño Carrillo

    He de reconocer que el libro “Un viejo que leía novelas de amor” no me ha gustado, ya que, aparte de que el título no tiene mucho que ver con la novela en sí, tema del que hemos hablado en otro comentario, a mí me gustan las novelas más de mi edad o de acción que tengan más entrenamiento, porque esta novela no tiene acción y entretenimiento, para mi gusto, poco.

    Por otra parte, me ha resultado muy fácil de leer, porque el lenguaje que utiliza es apropiado y no tiene mucha dificultad.

    El final no me ha gustado, porque se podría haber ahorrado la muerte de la triguilla para dejar un poco de intriga, ya que la novela carece de esto. Otra parte que quiero destacar es la idea de una sociedad, en la que me incluyo, a la cual no importa la naturaleza ni los seres vivos, solo le interesa el bienestar de nosotros, donde Juan Bolívar defiende la naturaleza donde ha vivido un tiempo y a la que adora. Por eso, defiende a la triguilla aunque después la mate.

    También destaco la agresividad y la recreación en las heridas provocadas que, por mi parte, es muy violento, pero esa recreación me gusta. Podemos hablar del alcalde y demás ciudadanos que no tienen la razón, pues quien la llevaba era Bolívar, al que los indígenas les dio gran felicidad volver a ver.

    Por último, destaco de esta obra una oración que aparece en el texto en la que se expresa una estrecha relación entre lugares como aquel y los hombres: “De día, es el hombre y la selva. De noche, el hombre es la selva”.

  19. a 23 de enero de 2011 a las 8:22 pmJosé Antonio Ruiz Leo

    Tras realizar la lectura del libro, todavía me resulta un poco extraño el título. Resulta que se titula “Un viejo que leía poemas de amor”, pero creo que no es el apropiado. El libro nos viene a decir o hace referencia a como actúa la mano del hombre en parajes naturales; en los cuales, el hombre en vez de adaptarse al medio, es el que quiere que el medio se adapte a él, con la conclusión de su destrucción; claro ejemplo es cuando se hace alusión a que la selva terminaría siendo un desierto.

    Ha sido una lectura fácil de leer, pero de un contenido muy poco atractivo. Se salvan las aventuras sucedidas al protagonista, llamado Antonio José Bolívar, bueno, si le podemos llamar protagonista, ya que el autor, a lo largo de la novela, parece dar importancia en algunos momentos a ciertos personajes secundarios.

    No me ha gustado mucho su trama, se notaba un poco previsible. Pero sí me quedo con la idea de cómo el ser humano puede alterar un sistema con sus maneras de actuar en función de su beneficio y sin contar con sus consecuencias, es lo sucedido con las continuas muertes de las personas a lo largo de la novela, como el caso de los gringos, el buscador de oro..etc.

    Centrándome más en “el viejo”, así era llamado Antonio José Bolívar por el Alcalde, cabe destacar cómo una persona con una cierta atención y apreciación de lo que le rodea puede llegar a adaptarse a un medio desconocido e incluso llegar a ser parte de él. Es lo sucedido con los Shuar, tribu que habitaba en la selva de la novela, que eran capaces de vivir en un medio en el cual su presencia no afectaba al equilibrio que había formado la naturaleza. Por lo que el viejo, tras su estancia con los Shuar, aprendió a convivir con el medio en el que se encontraba. Pero tras su estancia en la tribu, durante años, vio cómo ciertas capacidades ya aprendidas, como leer, le resultaba difícil de recordarlas.

    Para terminar, me gustaría hablar sobre cómo el hombre se enfrenta a la “naturaleza salvaje” con sus innumerables armas. Es el caso de cuando citan en la novela el desembarco de colonos con un armamento capaz de destruir y arrasar con todo a su alrededor. Pero el caso es que el equilibrio de la zona se encuentra ya establecido y no puede verse afectado a gran escala, por lo que la conclusión es que el hombre tiene que adaptarse al medio o el medio “se comerá al hombre”.

  20. a 23 de enero de 2011 a las 8:48 pmAntonio Sánchez Cazalla

    Para empezar, tengo que decir que “Un viejo que leía novelas de amor” ha sido una de las novelas que más me han gustado, ya que desde un principio su autor, Luis Sepúlveda, pretende llamarnos la atención con una aparente oposición entre la portada (una selva llena de color, misterio y fieras que rebullen bajo la cubierta vegetal) y el título (un viejo que leía novelas de amor) del libro.

    Desde un principio, el libro nos hace pensar que la historia podría surgir en un ambiente cercano al dentista, ya que en los dos o tres primeros capítulos, la historia gira en torno a él. Sin embargo, conforme va desarrollándose la novela nos vamos dando cuenta que la historia no gira en torno a éste. Luis Sepúlveda va creando una intriga conforme va pasando los primeros capítulos, hasta que llega el momento en el que los Shuar y el Alcalde encuentran un cazador muerto por el ataque de una tigrilla. A partir de este momento, te das cuenta que la historia gira en torno a la tigrilla.

    Con respecto al debate que surgió en clase referido a la importancia de los dos primeros capítulos del libro, en los cuales se lleva a cabo una descripción del lugar donde va a desarrollarse la acción, tengo que decir que dichos capítulos son de gran importancia en la novela, ya que ayudan al lector a introducirse aún más en la historia.

    Uno de los aspectos a destacar es la denuncia que se hace, a lo largo de la historia, de cómo los seres humanos conseguimos invadir la virginidad de la selva y destruir el perfecto equilibrio de la naturaleza. Poco a poco, nosotros, los seres humanos estamos provocando la desaparición de gran cantidad de ecosistemas sin darnos cuenta, simplemente para construir viviendas, centros comerciales, extraer papel… Además, destruimos zonas en las que habitan tribus como los Shuar. Pienso que el ser humano debe convivir con la naturaleza, como hacen los Shuar, sacando de ella todo el beneficio que se pueda, pero siempre con un control, evitando así la extinción de especies tanto animales como vegetales. La llamada de auxilio, que hace la naturaleza, se puede ver reflejada al final del libro, cuando Antonio José Bolívar acaba con la vida de la tigrilla, la cual había atacado a aquel gringo simplemente para protegerse.

    Otro aspecto a destacar de la novela es la importancia de saber leer. Para Antonio José Bolívar, fue una gran satisfacción descubrir que, tras pasar varios años sin leer a causa de su estancia con los Shuar, sabía leer. Para nuestro protagonista cada palabra estaba llena de placer, por lo que releía lentamente palabra por palabra.

    Con respecto al lenguaje hay que decir que, a pesar de poseer un lenguaje sencillo y ameno, introduce una gran cantidad de expresiones y nombres “exóticos”, que hacen que el lector se introduzca mucho más en la historia. También, hay que destacar la gran facilidad de Luis Sepúlveda para describir la selva y las muertes.
    En definitiva, se trata de una novela con un claro mensaje ecológico, que pretende hacernos reflexionar sobre todo el daño que hacemos a la naturaleza. Posee un lenguaje sencillo y ameno, lo que facilita mucho su lectura, y si le sumas que tan solo tiene 140 hojas, podemos decir que se trata de una buena novela.

  21. a 24 de enero de 2011 a las 6:23 pmDaniel Bollero Mesones

    En mi opinion, es un libro bastante fácil de leer, tanto por el lenguaje que utiliza el autor como por la trama del mismo, que consigue mantener la intriga y el suspense hasta el final.
    Al principio, sinceramente, no creía que el tema del libro fuese a ser el que es , pues el título y el principio de la novela me desconcertó un poco, pues habla del dentista y parece que la novela va a tratar sobre él, pero da un giro tremendo hasta acabar hablando del verdadero protagonista que es el anciano.En realidad, con el título, no pensaba que la novela fuera interesante, pero fue empezar a leerla y volverse cada vez más interesante. Además, trata un tema que fue histórico, pero que, en cierta manera, sigue siendo actual, porque los hechos que relata fueron hace relativamente poco y actulmente se sigue dando la “invasión de la amazonía”, pero con otros fines, como es la tala indiscriminada de árboles. Me gusta también el vocabulario que utiliza, un vocabulario simple( excepto el nombre de algunos animales y plantas) y fácil d entender. Me parece también interesante la persona del anciano, una persona sufridora de la vida que decide , a la muerte de su mujer, irse con los shuar a vivir, hasta que sucede un accidente, por el cual se tiene que marchar. Interesante es que le gustan especialmente las novelas de amor en la que los personajes sufren mucho, pero que tengan un final feliz, creo que este gusto se debe a que es , en cierta manera, una forma de recordar el amor de su vida, su mujer.Finalmente, me parece exagerada la descripción de las heridas pues las detalla a la perfecccion,pero eso le da también algo más de morbo.

    El final no es muy de mi agrado, pues no me gusta el sufrimiento animal,pero, sin la muerte de la tigrilla, es cierto que el autor no conseguiría el impacto deseado para denunciar la situación de la amazonía,debo decir que por lo menos mi atencion la atrajo hasta el final y es una novela muy recomendable.

  22. a 24 de enero de 2011 a las 6:40 pmSergio Estepa

    Bueno, me gustaría empezar este comentario destacando mi asombro, antes del debate de clase, ya que, al no saber que Luis Sepúlveda estuvo varios meses conviviendo con una tribu en la selva amazónica, me sorprendía el gran conocimiento del escritor sobre la selva, las costumbres de las tribus y cómo pudo crear tan fácilmente el personaje principal del relato.

    Otra de las cosas que me han sorprendido es que cómo con un lenguaje tan fácil y asequible para todos ha podido explicar algo tan complejo como la selva o las costumbres de toda una tribu y no solo explicar sino que también ha hecho que nosotros nos pongamos en el lugar de esas personas que habitan en la selva amazónica.

    Bajo mi punto de vista, es una novela excelente ya que consigue mantener al lector interesado durante toda la lectura, pero. sin embargo, creo que podría haber reducido un poco la primera parte de descripción y situación, ya que, al hacer tan extensa esa parte y prolongar el nudo de la novela tanto, a mí por lo menos se me ha hecho un poco cansado. El final, sin embargo, es excelente, ya que hace un perfecto simbolismo entre la furia de la tigrilla y la de la naturaleza.

    Sergio Estepa Ruiz 2ºBachA

  23. a 24 de enero de 2011 a las 8:38 pmmregodon

    Esta novela no se caracteriza por su lenguaje complejo, ni por poseer una gran trama, sino que, con una simple historia, como es la captura de una tigrilla, el autor nos muestra lo que los seres humanos estamos haciendo con la naturaleza.
    La obra se desarrolla en el Amazonas, un lugar característico por poseer abundante vegetación. Es aquí, donde personas, como el personaje del alcalde, los hombres que buscan oro o los cazadores de animales, están destrozando la naturaleza. A lo largo de la novela, al autor va dando pequeñas pinceladas acerca de las querencias de estos personajes, en las cuales existe un patrón en común, y es el beneficio propio sin pensar en los de alrededor.
    Por otro lado, la intriga de la novela, aparece casi al principio, pero en mi opinión esta se va atenuando, para dar paso a la historia de la vida del protagonista. Es casi al final del relato, cuando vuelve esta intriga y, bajo mi opinión, en el momento de la búsqueda de la tigrilla. Esta, en la novela, simboliza un efecto de las causas devastadoras que están llevando a cabo estos seres humanos. En una parte de la historia, este animal es buscado, debido a que ha provocado numerosas muertes, en cambio esta, no ha sido la causante, puesto que todo ha sido por pura venganza.
    El personaje principal de la historia es un hombre al que le gusta leer novelas de amor, de aquí, el titulo de la novela. Este, tiene preferencia por dicho género, debido a que el mismo sufrió una autentica historia de amor. Esta no tuvo precisamente un final feliz, ya que ella murió de malaria. El hombre se fue a la selva, donde convivió con los shuar. Durante este largo periodo, el protagonista, vivió grandes hazañas, como ser mordido por un animal, lo que le produciría la muerte segura, en cambio este fue salvado por la tribu.
    Este grupo de indígenas, tenía una ideología totalmente diferente a la de las demás personas. Esta diferencia la podemos ver reflejada en el trato que se le proporcionaba a la mujer. En la sociedad común, la mujer solo servía para procrear y hacer las tareas de la casa. En cambio, en esta tribu, todos tenían una gran independencia, es decir nadie era de nadie.
    Desgraciadamente, el protagonista fue expulsado, al producir la muerte de una persona con un objeto prohibido en la tribu, una escopeta. Por lo que no tuvo más remedio que volver al lugar del que procedía. De esta forma, se dio cuenta, con la hazaña de la tigrilla, de que lo único que hacia todo el mundo era destrozar la naturaleza.
    Por último, me gustaría destacar la parte final, la cual ha sido mi preferida. En esta, el protagonista se queda solo ante el animal y el peligro, de lo cual me ha impresionado la gran conexión que existía entre estos, ya que en el momento en el que desgraciadamente uno de los dos tiene que morir, el hombre supo perfectamente cuál era el fin de esta tigrilla.

    Mª Carmen Encinas.

  24. a 24 de enero de 2011 a las 8:55 pmmregodon

    En mi opinion, es un libro bastante fácil de leer, tanto por el lenguaje que utiliza el autor como por la trama del mismo, que consigue mantener la intriga y el suspense hasta el final.
    Al principio, sinceramente, no creía que el tema del libro fuese a ser el que es , pues el título y el principio de la novela me desconcertó un poco, pues habla del dentista y parece que la novela va a tratar sobre él, pero da un giro tremendo hasta acabar hablando del verdadero protagonista que es el anciano.En realidad, con el título, no pensaba que la novela fuera interesante, pero fue empezar a leerla y volverse cada vez más interesante. Además, trata un tema que fue histórico, pero que, en cierta manera, sigue siendo actual, porque los hechos que relata fueron hace relativamente poco y actulmente se sigue dando la “invasión de la amazonía”, pero con otros fines, como es la tala indiscriminada de árboles. Me gusta también el vocabulario que utiliza, un vocabulario simple( excepto el nombre de algunos animales y plantas) y fácil d entender. Me parece también interesante la persona del anciano, una persona sufridora de la vida que decide , a la muerte de su mujer, irse con los shuar a vivir, hasta que sucede un accidente, por el cual se tiene que marchar. Interesante es que le gustan especialmente las novelas de amor en la que los personajes sufren mucho, pero que tengan un final feliz, creo que este gusto se debe a que es , en cierta manera, una forma de recordar el amor de su vida, su mujer.Finalmente, me parece exagerada la descripción de las heridas pues las detalla a la perfecccion,pero eso le da también algo más de morbo.

    El final no es muy de mi agrado, pues no me gusta el sufrimiento animal,pero, sin la muerte de la tigrilla, es cierto que el autor no conseguiría el impacto deseado para denunciar la situación de la amazonía,debo decir que por lo menos mi atencion la atrajo hasta el final y es una novela muy recomendable.

    Daniel Bollero.

  25. a 25 de enero de 2011 a las 6:49 pmJonathan Baeza Rodríguez

    Sobre esta novela, en primer lugar me gustaría decir que me ha gustado bastante, de hecho, de las lecturas que hemos llevado a cabo durante este curso esta es la que más me ha gustado, por ahora.

    En el debate en clase sobre “Bodas de Sangre” a algunos compañeros y a mí no nos gustó el título, ya que en éste se preveía lo que pasaba al final de la obra. Pues, en el caso de esta novela, “Un viejo que leía novelas de amos”, es todo lo contrario, ya que el título no nos dice prácticamente nada, solo una afición del protagonista, pero no hace alusión a lo que pueda pasar al final.

    El título me parece apropiado y, partiendo de ahí, yo creía que la novela iba a tener otro argumento totalmente distinto al que después me di cuenta que tenía.

    Como al principio empieza contando un poco la vida del dentista, creía que la novela iba a girar en torno a él, pero su papel en la novela era importante por el hecho de que era él el que le conseguía las novelas de amor al protagonista.

    Antonio José Bolívar se presenta como un hombre que ha sufrido bastante, ya que se fue al Amazonas creyendo que allí podría concebir hijos con su mujer y, al cabo de un tiempo, ella acaba muriendo por la malaria.

    Conoce a los shuar, una tribu del amazonas. Los conoce porque le muerde una serpiente muy venenosa y estos le curan. Acaba conviviendo con ellos, durante unos años, y estos le decían que se tenía que marchar cada cierto tiempo porque:”Deseaban verlo, tenerlo y también deseaban sentir su ausencia, la tristeza de no poder hablarle, y el júbilo de volver a verlo”, cosa que no entiendo y me parece una tontería.

    Tras tener que abandonar completamente a los shuar, se da cuenta de que todavía puede leer y comienza sus lecturas con el libro de un cura, este último le lleva a El Dorado para que consiga más libros.

    Antonio José Bolívar, tras leer algunas novelas, ya sabe cuáles son sus favoritas, las de amor, en las que los personajes sufren por estar juntos y acaban con un final feliz.Creo que le gustan este tipo de novelas, porque su historia de amor no tuvo un final feliz.

    El se encarga de matar a la tigrilla (que mata a personas por la muerte de sus crías), por las habilidades de cazador( aunque él no se denomine así, ya que le da otro significado a esta palabra) y demás que había adquirido en su convivencia con los shuar.

    La tigrilla no lo trata como a los demás humanos, sino que lo trata como a un ser de “mismo nivel”. Finalmente, el viejo acaba matando a la tigrilla.

    Me llamó la atención el lenguaje que utiliza el autor de la novela, ya que es vulgar sobre todo en los diálogos entre los personajes, que no paran de decir palabrotas.También me llamó la atención que el autor supiera tanto sobre las costumbres de los shuar y sus comportamientos y demás, y en el debate de clase me enteré de que Luis Sepúlveda había vivido una temporada con estos.

    No me ha gustado nada que el autor cada vez que se refiere a un personaje ponga su nombre completo, ya que se hace pesado.

    Por lo demás me ha parecido una novela entretenida.

    La novela tiene un claro mensaje: que estamos echando a perder la naturaleza y la fauna, etc…
    Mi opinión sobre este tema es la siguiente: los humanos solo pensamos en nosotros mismos, algunas veces, con el fin de satisfacer nuestros caprichos, destruimos parajes de la naturaleza preciosos y con gran número de fauna.

    También me parece ridículo el hecho de que se mate a animales por el simple hecho de utilizar sus pieles para “bonitos” vestidos, etc… como en la novela, que el gringo mata a las crías de la tigrilla solo por sus pieles y lo acaba pagando con su vida.

    Me parece vergonzoso que durante una temporada se permita matar a las focas para conseguir sus pieles, y se matan a palazos para que estas no sean dañadas.Y como este tipo de injusticias muchas más.

    Concluyo diciendo que a Antonio José Bolívar le entristece haber matado a la tigrilla, ya que, a mi parecer, ve como finalmente ha ayudado a ganar esa pequeña batalla a los que están destruyendo la naturaleza.

  26. a 26 de enero de 2011 a las 8:19 pmJorge Pérez Pérez

    La novela en sí me ha gustado bastante, ya que prefiero novelas cortas y de fácil lectura antes que novelas largas y con un vocabulario muy restringido. Acerca de este tema, del vocabulario, quiero destacar que, a pesar de que no es demasiado complicado, Luis Sepúlveda utiliza una jerga propia de la zona(gringo), que complica un poco mas la lectura, pero que resulta muy eficaz a la hora de introducirse en la novela.

    También me parece muy acertado el final que el autor da a la novela con la muerte de la tigrilla, intentando concienciarnos de lo cruel que puede llegar a ser nuestra especie.

    Sin embargo, hay una serie de aspectos de la novela que no me terminan de convencer, como, por ejemplo, el hecho de que al principio pensé que el protagonista iba a ser el dentista, y después éste no tiene un papel importante(me gusta que en las novelas estén bien delimitados los papeles de los personajes).

    Otro hecho que no me gusta es que el argumento de la novela no tenga nada que ver con su título, hubiese preferido un título acorde con la novela. Con esto no quiero decir que me guste que el título te indique el final del libro( como en Bodas de sangre), pero un término medio sí me parece bien.

  27. a 27 de enero de 2011 a las 12:02 amEloy Lora Montenegro

    Me he llevado una sorpresa gratificante, en cuanto al libro, porque, la verdad, con el título “Un viejo que leía novelas de amor”, sinceramente, no sentía curiosidad por leerlo, para que nos vamos a engañar; pero, cuando empecé, me llevé la grata sorpresa, como ya he dicho antes, de que “apenas” tiene nada que ver el título de la novela con la historia del libro en sí.

    Lo que me gusta del libro, aparte de la historia que cuenta de Antonio José Bolívar con la tigrilla, es el trasfondo que tiene esta historia, basada “en parte” en hechos reales, y es lo que quiere defender o proteger, y es la “denuncia” de la atrocidad que estamos cometiendo los seres humanos con la Amazonia, tanto como deforestar la zona, extinguiendo las pocas tribus salvajes que quedan, como los shuar, que es la que comenta el libro entre muchas otras, y también la caza furtiva de ciertos animales. La verdad que es una manera bastante sutil, pienso yo, de llamar la atención a toda la población mundial sobre qué es lo que estamos haciendo con unos de los lugares más bellos que nos podemos encontrar en nuestro planeta.

    He de destacar la ironía, por llamarlo de alguna manera, del propio Antonio José Bolívar a la hora de leer un libro, cuando no sabía, por ejemplo lo que era una góndola, y al saber y deducir al cabo del tiempo lo que era, decidió ponérselo de nombre a su barca, y también, otra anécdota del libro es cuando se imagina Venecia, con sus calles que son de agua, el creía que nada más salir de la puerta de casa te caías al agua, son pequeñas cosas, o por lo menos para mí, que ha hecho que el libro haya sido una lectura amena y entretenida y, además, no me extraña en absoluto por qué ha sido unos de los libros mas leídos y traducidos del mundo, ya que es un placer leer libros como éste, y sin duda se lo remendaría a mucha gente leérselo y quien todavía no ha tenido el gusto de leerlo.

  28. a 15 de agosto de 2011 a las 10:07 pmlola volcan

    a mi me gusto el libro porque me encantan los libros de accion y suspenso…
    me encantaria conocer al escritor de este fenomeno para darte mis felicitaciones….

    nunca me habia interesado ningun libro pero este me mato es como si yo estuviera en el viviendo todo esa emocion!!!!!!!

  29. a 21 de septiembre de 2011 a las 2:21 ammao rb

    dudo mucho que seas lola volcan y aDEmas de eso el escritor es el mismo autor LUIS SEPÚLVEDA
    BUENO en si yo quiero que alguien me ayude con un mensaje para el kapitulo 4 de esta obra literaria soi de 2 bachillerato
    chauu y muchas gracias con quien me ayude con este mensaje.

  30. a 26 de abril de 2012 a las 12:35 ammaria elena

    muy enredadooooo

  31. a 24 de junio de 2012 a las 7:27 pmshurra paqessepa

    eeeee… yo lo tenia q leer pa una prueba en el liceo pero no lo lei pero xlo q me contaron mis compañeros es muy bueno el libro ! y me gusto como melo relataron :)

  32. a 3 de septiembre de 2012 a las 11:18 pmJaviera_Lectora

    Alguien me podria decir por que expulsaron a Antonio de la tribu SHUAR no entendi muy bien esa parte ,muy bueno el libro pero complicado de entender

  33. a 22 de agosto de 2013 a las 10:05 pmniki

    que bello libro

  34. a 22 de agosto de 2013 a las 10:05 pmerica

    es muy bonito

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